TAI CHI CHUAN Y LA RELACIÓN ENTRE NATURALEZA Y CULTURA
Templo solitario. Li Cheng (919-967)
Por Martin Boedicker
Tai Chi
Chuan no es solamente una técnica de auto defensa, también es parte de la
cultura china. Aunque se considere una técnica cultural, a través de su
práctica se busca la naturaleza. Buscar la naturaleza a través de una técnica
cultural parece una contradicción para la mente occidental, pero ¿acaso los
chinos piensan lo mismo?
La Relación de Naturaleza y Cultura desde el Punto de
Vista Occidental
La raíz
de la palabra cultura se encuentra en el latín, nombre: cultura, verbo: colere:
cuidar o arar, y su origen clásico está
en una obra de Cicerón
(DisputacionesTusculanas):
“No
todos los campos cultivados son fructíferos, así mismo, no todas las mentes
apropiadamente cultivadas producen fruto; y, siguiendo con la comparación,
aunque un campo sea naturalmente fértil, no puede producir cosecha sin haber sido preparado; pasa igual con una
mente sin educación. Uno es débil sin lo otro. La filosofía es la cultura, el
cultivo de la mente (Disp. Tusc.
III3).
La idea
de Cicerón del cultivo tiene consecuencias que moldean la mente occidental
hasta el día de hoy. Cicerón creía que había encontrado el mismo principio
detrás de la labor agrícola y del desarrollo de la mente humana. La tierra no
preparada para producir es análoga a la mente descuidada; ambas deben ser
cultivadas. Hay no solo una contradicción entre lo natural y lo cultivado,
también hay una jerarquía. No hay que luchar por lo natural sino por lo
cultivado. Hegel por ejemplo decía: “...lo natural es lo que no debería ser; el
hombre no debe estar en la naturaleza que desde sus orígenes es el mal...”
Para
generalizar, el mundo occidental desarrolló la idea de la contención de lo
natural: en el macrocosmos, en el
sometimiento del entorno y en el microcosmos, en el control de la naturaleza
humana.
Relación de la Cultura y de la Naturaleza en el
Pensamiento Chino
La idea
del movimiento del hombre de la naturaleza a la cultura se encuentra también en
China. El comienzo del cultivo del hombre está a cargo de los sabios. El Libro
de los Cambios explica: “En tiempos antiguos, cuando Fuxi había venido a
gobernar todo bajo el Cielo, al mirar hacia arriba, contempló las formas
brillantes en el firmamento, y mirando hacia abajo, las formas en la tierra. Tejiendo estrellas
inventó varias formas de nudos, para cazar y para pescar. Cuando murió Fuxi, su
lugar fue tomado por Shennong. Él moldeó la madera para dar forma al arado, y
dobló la madera para hacer el asa del arado. Las ventajas de arar y quitar la
hierba se les enseñó a todos bajo el cielo. Animó a los mercados a ser abiertos
a mediodía, para atraer a toda la gente y congregar en un solo lugar sus
herramientas.
Después
de la muerte de Shennong, surgieron Huang Di, Yao y Shun. Ellos tallaron los
árboles para formar canoas y cortaron maderos largos y delgados para hacer
remos. Entonces hubo el beneficio de canoas y remos para ayudar a los que no
tenían otro medio de relacionarse con otros. Usaron bueyes y carretas y
caballos y carros para transportar lo pesado y para viajes largos, beneficiando
así a todos bajo el cielo. Por medio de cuerdas doblaron la madera para formar
arcos y la afilaron para hacer flechas. Esto trajo el beneficio de los arcos y
las flechas que sirvió para producir en todas partes un sentimiento de temor.
En la
más remota antigüedad el gobierno fue llevado exitósamente mediante el uso de
cuerdas anudadas (para preservar la memoria de las cosas). En tiempos
subsecuentes, los sabios sustituyeron este sistema por el uso de caracteres
escritos y grupos humanos conectados. Por medio de estos (la acción de todos),
todos podían ser regulados y los asuntos
de todos, cuidadosamente registrados”
Relación de Naturaleza y Cultura en el Confucionismo
En el
Confucionismo se sigue esta perspectiva. A través del trabajo de los sabios el
hombre deja la naturaleza y se convierte en una persona cultivada. Pero esta
condición no es una oposición a la naturaleza como en el pensamiento europeo,
sino sólo una imagen. Todo en el cosmos es como el cosmos: naturaleza y cultura
son expresiones del mismo orden cósmico. Esto se expresa con el término tres
poderes (sancai), que son cielo, tierra y hombre, en el que cielo y tierra
representan la naturaleza, con el hombre en medio de los dos. El Libro de los
Cambios explica:
“En la
antigüedadcuando
los sabios crearon el Libro de los Cambios,siguieron
el principiode la
naturaleza interior (xing) y el destino.
Por lo
tanto establecieron el modo (dao) del cielo
y lo
llamaron yin y yang.Por lo
tanto establecieron el modo de la tierray lo
llamaron duro y suave.Por lo
tanto establecieron el modo del hombrey lo
llamaron humanidad (ren) y rectitud.
Ellos
duplicaron estos tres poderesy por lo
tanto en el Libro de los Cambiosseis
líneas se vuelven un hexagrama”
Entonces
la armonía entre cielo, tierra y hombre debe ser expresada en el mundo social
como humanidad y rectitud. Su habilidad es desarrollada por una intensiva
educación moral, perfeccionada por el constante auto-cultivo (xiushen). Auto-cultivo
es el vínculo entre la virtud interior y el mundo externo. El libro “La Gran
Enseñanza” (Daxue), uno de los cuatro libros (Sishu) del Confucionismo,
explica:
“En la
antigüedad quien quería explicar al mundo
su claro
y puro poder interior
primero debe
ordenar su hacienda
para
ordenar su hacienda,
primero
debe regular su familia
para
regular su familia,
debe
primero cultivarse a sí mismo
para
regularse a sí mismo
debe
primero rectificar su corazón-mente (xin)
para
rectificar su corazón-mente
debe primero
hacer sinceras (cheng) sus intenciones (yi)
para
hacer sinceras sus intenciones
debe
primero agrandar su conocimiento
la
extensión del conocimiento yace en la investigación de las cosas”
(Boedicker
p.58)
La
investigación de las cosas en el mundo es una precondición para la conducta
moral. Esto muestra muy claramente que el mundo externo está en contacto
cercano con al mundo interior del hombre. Entonces el paso de la naturaleza a
la cultura es un desarrollo natural.
Relación Naturaleza y Cultura en el Taoismo
La
separación desde la naturaleza fue fácil para el Confucionista, pero no fue
nunca lograda por el Taoísta. Comenta Bauer:
“Aún
cuando el Taoista participaba activamente en la cultura y la sociedad e influía
en partes de ellas, como medicina y estrategia militar, puede encontrarse en
sus escritos el anhelo nostálgico de una vida simple y sin cuidados, en la
naturaleza intacta, cuando el hombre no pensaba de sí mismo que era importante
y no estaba separado de los otros seres”
Zhuangzi
fue muy crítico ante el desarrollo de la cultura hecho por los sabios:
“Viviendo
en la ignorancia y en la simplicidad, los hombres de antes estaban todos
quietos y tranquilos. En aquellos días yin y yang estaban en armonía y
equilibrio, los fantasmas y espíritus no perturbaban, las cuatro estaciones se
sucedían en el orden debido, nada estaba nunca dañado, todo vivía el ciclo
total de la vida, y los hombres no tenían donde emplear su inteligencia – esta
fue una edad de identidad entre el hombre y la naturaleza. Durante esos días
los hombres no hacían otra cosa sino seguir el curso natural de los eventos.
A medida
que el tiempo pasaba, la virtud gradualmente se deterioró y declinó. Cuando
Suiren y el rey Fuxi comenzaron a gobernar sobre el mundo, siguieron la inclinación
del pueblo pero fallaron en retener el estado perfecto de unidad. Cuando
Shennong y el Emperador Amarillo comenzaron a gobernar el mundo alcanzaron la
estabilidad, pero fallaron en seguir la inclinación del pueblo; la virtud
continuó deteriorándose y declinando. Cuando el rey Yao y el rey Shun
comenzaron a gobernar el mundo, introdujeron sistemas de gobierno e instrucción
con el resultado de que esa pureza fue mancillada y la simplicidad, dañada.
Violaron el modo (dao) que promueve buenas obras y descuidaron la virtud que
promueve buenas conductas. Entonces, ellos desdeñaron su naturaleza interior y
siguieron sus propias mentes. Cuando la gente comienza a investigar mutuamente
sus mentes, el orden del mundo no puede ser mantenido.
Después,
se introdujeron formalidades y se promovió el aprendizaje general. Lo primero,
escondía la naturaleza innata y lo segundo ahogaba la mente. Como resultado el
pueblo comenzó a confundirse y a causar desorden. No ha habido manera de
restaurar su pureza y sencillez originales."
Entonces,
los taoístas no solo rechazan la cultura, para ellos la cultura es el comienzo
del declive. Su ideal es vivir en la naturaleza separados de toda acción
social, política y mundana; sólo retirándose en la naturaleza, uno puede
desarrollar la naturalidad. Esta idea se expresa con el término “no formado” (pu), que se considera el
opuesto a “haber sido cultivado”.
Porque
los taoístas rechazaban la cultura, desarrollaron su propia forma de
auto-cultivo: alimentar la vida (yangsheng). Este término fue originalmente
usado por los Confucionistas, pero luego se convirtió en un término
exclusivamente taoísta. En yangsheng el taoísta trata de vivir de acuerdo con
el modo (dao). Uno de los objetivos es mantener buena salud. En el Zhuangzi se
encuentran tres estrategias de yangsheng:
- El ayuno
del corazón-mente (xinzhai) – el esfuerzo de hacerse uno con el qi
- La
pérdida del ser (sangwo)
- La
meditación llamada sentarse y olvidar (zuowang)
Relación de Naturaleza y Cultura en el Tai Chi Chuan
Si se compara
la relación de naturaleza y cultura en el Confucionismo y en el Taoísmo,
encontramos un aspecto común, que el hombre como parte del cosmos es un espejo
de los principios cósmicos. Sin que importe si uno busca lo natural en la
cultura o vea la naturaleza como algo santo,
ya busquemos una humanidad confucionista en el proceso de auto-cultivo o
tratemos de estar cerca de la naturaleza para alimentar la vida, siempre
estamos tratando de estar en armonía con los principios del cosmos.
La idea
está enfatizada en la filosofía china de los últimos siglos y el ideal humano es
una mezcla de naturalidad taoísta y del modo confucionista de ser cultivado.
Estas dos cualidades son la garantía de una personalidad armónica.
Por esto
también se hacen esfuerzos en el Tai Chi Chuan. El estudiante no tiene que
desapegarse de lo natural al ejecutar las técnicas del Tai Chi Chuan. Todo lo
contrario, ya que naturaleza y cultura no están en mutua contradicción. A
través del cultivo del ser, se alcanza lo natural y lo natural lleva a un nivel
mas alto de cultivo.
Un
ejemplo es el llamado al movimiento natural. En opinión de viejos maestros de
Tai Chi, esto puede alcanzarse solamente después de entrenar por largo tiempo,
llamado gongfu (kungfu). Al final de este desarrollo, la naturalidad es vista
como una medida del nivel de cultivo del ser y un testimonio de la naturaleza
íntima del practicante.
En el
Tai Chi Chuan también decimos que la respiración debe ser natural. Muy a menudo
no es así. Para regresar a la respiración natural se necesita quietud interior
y ejercicio exterior. Entonces, el Tai Chi Chuan puede capacitar para el
retorno a una condición original que solamente estaba perdida
Traducción MM
DEL DIARIO DE NANI (ÍNDICE)