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lunes, 29 de junio de 2020

EL SANADOR INTERNO Adaliz Buitriago (Magazine No. 617)

DOS CLAVES PARA SANAR Y TRANSFORMAR TU VIDA


Adaliz Buitriago

Si estás en busca de bienestar integral, atraviesas por un proceso de sanación, o simplemente estás en busca de herramientas para transformar tu vida, en esta entrega de El Sanador Interno te traigo dos claves que seguramente te serán de utilidad.

La primera clave se trata de una práctica ampliamente recomendada por todas las grandes religiones, escuelas psicológicas y terapéuticas, así como por todos los caminos de desarrollo personal y espiritual. Se trata del perdón como práctica liberadora del ser.


El poder liberador y transformador del perdón

Hay muchas formas de trabajo interno para incorporar la práctica del perdón en nuestras vidas, desde el históricamente difundido perdón cristiano, por poner un ejemplo pertinente al campo religioso, hasta el extendido Ho’ oponopono, una práctica espiritual hawaiana que propone la transformación de realidades adversas a través de manifestar verbalmente un pensamiento – sentimiento sustentado en el perdón, el amor y la gratitud.

En esta oportunidad me gustaría compartirte una oración perdón, que nos ayuda a liberarnos de situaciones y relaciones en las que en algún momento nos sentimos agraviados.

Esta oración puede tomarse como un excelente trabajo interno porque nos ayuda a revisar situaciones de nuestra vida desde la responsabilidad. A la vez desplaza nuestra atención de esas situaciones que estamos liberando desde el rol de protagonista – víctima al rol de testigo desapegado.

La oración consta de tres partes fundamentales que expongo, y comento brevemente, a continuación:

Si algo o alguien me hirió en el pasado, consciente o inconscientemente, yo lo perdono y lo libero

Cuando recites esta parte de la oración puedes preguntarte ¿quién eres tú? ¿quién es el otro, o ese algo a lo que estás perdonando? Mira los acontecimientos de tu vida, eso que te hizo daño, aquellos que te hirieron, desde la perspectiva de un testigo desapegado.

La segunda parte de la oración enuncia lo siguiente:

Si yo he herido a alguien o a algo en el pasado, consciente o inconscientemente, yo lo perdono y lo libero

Esta parte de la oración nos afianza en la actitud de mirar los acontecimientos de nuestra vida y a nosotros mismos desde la perspectiva del testigo desapegado, favoreciendo el desarrollo de la compasión y empatía. Nos ayuda a liberarnos y por consiguiente a liberar al “otro”.

También pone el foco en el valor de tomar responsabilidad ante las situaciones en las que nos vemos envueltos, perdonar a otros implica perdonarnos.

Finalmente la oración se cierra con las siguientes palabras:

Si yo me herí a mi misma (o) en pasado, consciente o inconscientemente, yo me perdono y me libero  (yo me perdono y me libero X3)

En esta última parte tomamos total responsabilidad por los diversos eventos que forman parte de nuestras experiencias en la vida. Por medio de la acción liberadora del perdón, nos saca de la actitud de víctima para empoderarnos como co creadores de nuestra realidad.


La palabra mágica para manifestar tus sueños

Una vez un maestro me dijo que el ser humano se distingue entre los seres de la creación por su capacidad de soñar, y además por tener todo el potencial para materializar esos sueños en su realidad.

Asimismo, me explicó que desde tiempos inmemorables los magos y conocedores de las ciencias herméticas se han valido de palabras de poder, mantras, decretos, invocaciones y conjuros para convocar a fuerzas invisibles con el propósito de concretar sus sueños y metas en este mundo material.

En mi proceso de auto observación y estudio personal yo descubrí una palabra de gran poder para materializar nuestros deseos. Esa palabra es: Gracias. En efecto, expresar gratitud con fe en que ya logramos en nuestra vida aquello que deseamos, nos saca de la actitud de carencia y nos ubica en la esfera de la abundancia en donde toda clase de potencialidades propician la materialización de nuestros sueños.


Estas son mis claves

Así que mi método para sanar y transformar mi realidad se basa en dos claves:

La primera es el perdón que me lleva a revisar las diferentes situaciones que me trajeron malestar, observar el efecto del resentimiento en diversas áreas de mi vida, entre ellas mi cuerpo y mi salud.

Haciendo este ejercicio tomo consciencia de cada parte de mi cuerpo ¿cómo me siento? Entonces si hay molestia, dolor o algún sentimiento incómodo procedo a liberarlo por medio de la oración de perdón.

Luego de perdonar, visualizo aquello que quiero en mi vida: Con los ojos cerrados llevo la atención a mi entrecejo y proyecto mentalmente aquello que quiero lograr, alimento esas imágenes y pensamientos de éxito, con sentimientos positivos llenos de fe y gratitud.

Finalmente, doy las gracias a las fuerzas constructivas de la creación, porque tengo fe en que mis deseos ya han sido concedidos en armonía para todo el mundo.



martes, 15 de octubre de 2019

EL SANADOR INTERNO Adaliz Buitriago (Magazine No. 609)

LA SANACIÓN ESPIRITUAL


Alguna vez te has preguntado ¿por qué los seres humanos experimentamos procesos de enfermedad? ¿Qué es lo que hace que perdamos la buena salud? ¿Te encuentras dentro del grupo de los que viven con condiciones crónicas? ¿Has sentido que la medicina alopática se reduce al tratamiento de síntomas?

En este encuentro con El Sanador Interno compartiré mis reflexiones en torno a esas interrogantes.
Para las tradiciones asiáticas enmarcadas en los principios del Taoísmo, el ser de humanidad tiene tres dimensiones: Celeste, humana y terrestre. Atendiendo a ese orden de existencia, experimentamos la vida en la Tierra en cumplimiento de un designio que viene del cielo.

Así venimos a este mundo para cumplir con una misión, luego de lo cual debemos partir de este plano a través del proceso que conocemos como muerte física, en la cual nuestro ser espiritual deja su cuerpo terrestre para seguir evolucionando en otras dimensiones de la existencia.

En ese proceso de vida, el ser de humanidad atraviesa por diversas situaciones y pruebas que pueden comprometer el cumplimiento de su designio celeste, una de ellas es la perdida de la autenticidad y conexión con su verdad interna como consecuencia de las programaciones sociales.

Una de las situaciones que pueden afectar la consecución del plan de vida de las personas son los procesos que la sociedad occidental clasifica bajo el rótulo de “enfermedad”.

La enfermedad como proceso adaptativo de la salud
En un contexto, el que las personas han sido educadas y modeladas para que sean útiles a la “sociedad”, mas no necesariamente felices, es fácil que aparezca la enfermedad como un proceso adaptativo de la salud en la vida de muchas personas.

Así la enfermedad puede ser vista como llamado de atención del ser verdadero o auténtico al ser social que se está manifestando en este plano, para que se conecte con su esencia interior y actúe coherentemente dando cumplimiento a lo que vino a hacer en su vida.

De ahí que para la Medicina Tradicional China (MTCh) la palabra enfermedad no existe, su conocimiento ancestral define los procesos de perdida de la salud como estados de desarmonía, y los procesos de sanación se daban en la búsqueda de reestablecer la armonía interna o equilibrio dinámico del paciente o persona tratada.

De hecho, los tratados de MTCh sostienen que un buen médico es aquel que previene la enfermedad, tratándola antes de que aparezca. Este enfoque de la salud también atribuye a los órganos del ser humano el manejo de emociones, por lo que un desequilibrio en el plano emocional tendrá como consecuencia una alteración en los procesos físicos del órgano y por consiguiente un desequilibrio en la salud de la persona.

Desde la antigüedad los chinos saben que el miedo y el autoritarismo agotan la energía del riñón, la ira afecta al hígado; el hastío, la crueldad y la euforia no son buenos para el corazón; la obsesión daña al páncreas y la tristeza perjudica al pulmón.

Por el contrario la responsabilidad y la voluntad reflejan la armonía del elemento agua, propia de la actividad del riñón.

La creatividad, la decisión y la asertividad hablan de un elemento madera, correspondiente al hígado, en equilibrio.

La alegría y la bondad en una persona revelan que su elemento fuego, representado por el corazón, está en armonía al menos en su dimensión emocional y espiritual.

La reflexión pone de manifiesto el equilibrio dinámico del elemento tierra, representado por el bazo páncreas.

Finalmente, el recuerdo y la inspiración refieren un movimiento saludable del metal, propio de la actividad del pulmón.

De ahí que los chinos antiguos sabían que cualquier proceso de perdida de la armonía partía de una base espiritual y emocional, es decir el desequilibrio venía de lo sutil a lo material. Entonces, su enfoque de tratamiento contemplaba el tratamiento de estas perturbaciones desde sus orígenes. A través de una visión holística, integradora, trataban los desequilibrios que perturbaban la salud de los pacientes.

En base a este conocimiento, resulta apropiado aplicar una visión integradora para superar cualquier desequilibrio en nuestra salud que nos pueda afectar a lo largo de nuestra vida, más aún si se trata de una de esas enfermedades crónicas.

Nada pierdes con intentar escuchar a tu sanador interno relacionarte con tu síntoma desde la amabilidad, simplemente sonríele a tu enfermedad y pregúntale qué es lo que te quiere mostrar, o qué es lo que tienes que aprender de ese proceso.

Ten presente que tu sanación pasa por armonizar tu dimensión espiritual y emocional soltando viejos resentimientos y rencores, para poder agradecer y asimilar la enseñanza que la enfermedad te trae a tu vida, lo que te permitirá avanzar exitosamente en tu camino de vida.



martes, 20 de agosto de 2019

EL SANADOR INTERNO Adaliz Buitriago (Magazine No. 605)

LOS MENSAJES QUE VIENEN DEL CIELO


Desde tiempos inmemorables los seres humanos miraron al cielo en busca de claves para hacer frente a los retos de esta experiencia de vida. Para los antiguos la cúpula celeste fue la fuente de inspiración que les ayudó a avanzar en su día a día.

Fue así como aprendieron a interpretar los mensajes del cielo, dejando para la posteridad el conocimiento de los oráculos, y sistemas a través de los cuáles podían comunicarse con su guía interno, presentes en todas las culturas de la antigüedad.

El avance de los tiempos marcado por el desarrollo de la ciencia y la tecnología, dio paso al surgimiento de sociedades basadas en lo tangible, en lo comprobable, en hechos “objetivos”. Así, por un largo período en la historia de la humanidad el saber intuitivo fue desplazado.

Pero los acontecimientos del mundo actual indican que es tiempo de volver la mirada al cielo en busca de esas señales que nos permitan mirar a nuestro alrededor y avanzar certeramente por la vida. Es tiempo de practicar la oración silente, la observación de nuestro entorno y la autocontemplación.

La búsqueda de ese estado autocontemplativo lleva a la toma de consciencia del parloteo incesante de la mente, marcado por las programaciones de lo socialmente aceptable, pautas que dictan cuáles son las aspiraciones y metas que un ser humano promedio debería lograr a lo largo de su vida, que en caso de no cumplirse lo pueden llevar a entrar en una crisis existencial.

¿Quién soy? ¿A qué vine? ¿Qué he logrado? ¿Qué me falta por lograr? ¿Qué deseo en mi vida? Son preguntas que abren el cotorreo incesante en la mente de una persona cuya experiencia vital se encuentra confrontada con lo que la sociedad determina que es “políticamente correcto”, pautas que quedan en entredicho cuando los colectivos humanos atraviesan por momentos de crisis.

Precisamente estas grandes crisis colectivas llevan al que está preparado para dar el “salto cuántico” en sus vidas a buscar en su ser interno las respuestas a las interrogantes que se le presentan, derrumbando “la torre” de las falsas creencias para dar paso al surgimiento de un nuevo ser, despierto y consciente de su misión en el aquí y en el ahora.

A este punto es probable que te estés preguntando ¿cómo puedes consultar los mensajes que vienen del cielo? ¿Acaso necesitarás tener conocimiento de algún sistema oracular en particular?

Déjame decirte que no es necesario, simplemente presta atención a tu respiración, a tu corazón y permite que tu voz interior surja. Ten la seguridad que ante cada interrogante vendrá la respuesta certera proveniente de tu propia fuente de sabiduría intena.

También ante cada problema o reto que se te presente, el cielo y sus mensajeros te mostrarán una solución o camino a seguir. Sólo necesitas volver tu atención a la cúpula celeste –tal como lo hicieron los antiguos- respira, vuelve la mirada a tu alrededor y sigue tu movimiento de vida con fe.


De momento sólo me queda esperar que la luz de las estrellas nos guíe y permita reencontrarnos en una próxima edición de El Sanador Interno para seguir compartiendo los mensajes que vienen del cielo.


EL SANADOR INTERNO (ÍNDICE)

martes, 5 de febrero de 2019

EL SANADOR INTERNO Adaliz Buitriago (Magazine No. 601)


LA MADRE DOU MU Y SU LENGUAJE DEL CORAZÓN
 
Dou Mu Yuan Jun es una Diosa venerada en toda Asia. Se comunica mediante códigos sagrados que restauran la energía, que son de profunda aplicación en diversos aspectos de la vida diaria. De ahí que sean útiles para sanar, como símbolos de protección, para limpiar espacios, cargar energéticamente agua y alimentos, así como para meditar.
A Dou Mu se le considera como Diosa de la Luz y del Atardecer dentro de la tradición del Budismo Tántrico Tibetano. Los emperadores de la antigua China la consultaban para conseguir ayuda a nivel espiritual, emocional y terrenal.
Por su parte los taoístas la consideran la Señora del Destino, Reina del Cielo y Madre de las Estrellas, que permite la expresión del tiempo y el espacio. Su culto formó parte importante en la toma de decisiones políticas, económicas, culturales y religiosas en el mundo antiguo, y aún hoy día sus modernos fieles la veneran por sus consejos.
Como comenté anteriormente, la Madre Dou Mu se comunica a través de una serie de códigos que forman una oración silente, y se realiza sin decir palabra alguna, pues solo basta con visualizarla.
Además de las aplicaciones mencionadas al comienzo, el código contenido en la oración silenciosa a la Madre Dou Mu puede ayudarte a tomar una decisión importante, conocer cuáles energías están actuando en una situación determinada bien sea a favor o en contra. Sólo necesitas abrir tu corazón a recibir las bendiciones y los mensajes de esta amorosa madre.
La oración a la Madre Dou Mu es la siguiente:



©    Observa en calma la oración a Dou Mu
©    Piensa en aquello que es importante para ti en este momento
©    Observa cada círculo blanco y negro de izquierda a derecha
©    Respira profundo, no pienses, sólo siente
©    Vibra en su energía, en ella está contenida la semilla de la solución
©    Siente a la Madre Dou Mu dentro y fuera de ti. Algo importante ya está en marcha, presta atención a las señales y ten fe.



martes, 15 de enero de 2019

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 600)


LA BENDICIÓN DE UNIDAD: UNA PUERTA HACIA LA ILUMINACIÓN


La Bendición de Unidad es una transferencia de energía divina e inteligente. Hay quienes sostienen que cuando una persona toma la iniciativa de acercarse más a Dios, El dará un salto gigantesco para acercarse a esa persona. Existen diversas formas de conectarse con lo Divino, de hecho cada tradición tiene su práctica original: rezar, meditar, cantar, bailar, así como también visitar templos y santuarios religiosos.

En este caso La Bendición de la Unidad es una manera que la Divinidad ha dispuesto para tocar a la humanidad; a través de una dispensación de su Gracia. Funciona a través de la creación de un cambio neurobiológico en el cerebro y despertando los centros bioenergéticos del cuerpo conocidos en tradición hindú bajo el nombre de chakras.

Este proceso produce un cambio de conciencia cuya finalidad es la liberación del sufrimiento creado por la mente; además, equilibra las energías naturales de sanación y afina el cerebro con los campos de unidad poniendo fin a la ilusión de separación aparente. Una vez iniciado, es un proceso gradual de despertar que nos lleva a un estado constante de Unidad, Paz Interior y bienestar. La gran “promesa” asociada a la bendición de unidad consiste en llevar al individuo a vivir el estado de iluminación, experimentado por santos, sabios y avatares en distintas culturas a lo largo de la historia de la humanidad.

Así es, tal como lo escribí: la bendición de unidad te lleva a vivir en el estado permanente de iluminación… ¿Será verdad? ¿Es esto posible? ¿Cómo pueden personas comunes y corrientes acceder a un estado del ser atribuido en la antigüedad a seres elevados espiritualmente? ¿Cómo puede alguien saber que se ha iluminado si ésta no es una experiencia común en el ser humano?

La recomendación de quien escribe esta columna sería simple: -pregúntele a alguien que haya experimentado esta energía, pero la respuesta puede ser aún más sencilla, en palabras de los canalizadores de esta energía espiritual: la iluminación es la disolución de la sensación de ser fijo y separado. Una vez que nos damos cuenta de que nuestro concepto del ser es una ilusión, somos capaces de experimentarnos a nosotros mismos como un flujo de conciencia que no está sujeto a los límites condicionantes de la mente. Vista de esta manera, la iluminación es posible en los actuales momentos.

Lo que sucede es que desde la antigüedad se ha asociado la iluminación con esfuerzos extraordinarios, lucha, disciplina y ascetismo resultante de una total renuncia al mundo y de la dedicación absoluta al camino espiritual. Lo cierto es que nada podría estar más alejado de la realidad. La iluminación no puede conseguirse a través de esfuerzos, no importa cuánto se intente.

De hecho, tales esfuerzos pueden convertirse en el peor obstáculo, ya que sería como tratar de salir de las arenas movedizas halando el propio cabello. La mayoría de las tradiciones Indias enseñan que la iluminación sólo puede ser otorgada como un don de Gracia. En este caso, la Gracia es un producto de un cambio neurobiológico en el cerebro.

Más aún, a este nivel de desarrollo, una lluvia de interrogantes se esparce alrededor del tema que nos ocupa: ¿cómo nació la bendición de unidad? ¿Quiénes dieron inicio a este fenómeno? ¿Cómo se transmite? ¿Qué es la noche oscura del alma? y ¿qué relación tiene con el proceso de iluminación? En próximas entregas de El Sanador Interno buscaremos respuestas a estas y otras interrogantes que surgen alrededor de este interesante tema. Así …una puerta hacia la iluminación permanecerá abierta por varias semanas.

Adaliz Buitriago.
Nei Dan Magazine No. 281 (08-06-10)
Sección: "El Sanador Interno".




ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (ÍNDICE)

martes, 16 de octubre de 2018

EL SANADOR INTERNO Adaliz Buitriago (Magazine No. 597)


¿CÓMO SANAR AMBIENTES ENFERMOS?
  

La pérdida de la armonía en el ritual de la vida, devorado por una carrera caótica que marcan nuestro día a día, y la consecuente perturbación de los ambientes que habitamos, es el tema al que buscamos dar respuesta en la presente edición de El Sanador Interno.

 Levantarnos temprano y arreglarnos lo mejor que podamos, realizar el mínimo aseo posible con un poquito de agua que, en el mejor de los casos, hayamos podido recolectar la noche anterior.

Una vez arreglados para la nueva jornada, correr a la parada de autobús a ver si logramos abordar una unidad que nos lleve a nuestro destino, encontrándonos con los ojos acusadores de quienes llegaron primero a la caza del transporte. En caso contrario, tocará caminar hasta la estación de metro más cercana, muchas veces bajo un sol inclemente.

A lo largo del día ocurre lo mismo de siempre, las mismas noticias en una realidad marcada por un deterioro que cada vez es más fácil de anticipar, ante una retahíla de quejas que la masa social repite al unísono, como un mantra, pero esta vez para destruirnos ¿En algún momento, nos daremos cuenta de que si continuamos en la queja, la resignación y en no hacer nada, cada vez estaremos peor?

Las ciudades también se enferman, con sus casas y edificios, sitios de esparcimiento, oficinas públicas y privadas, de la misma manera en que lo hace una persona.

Generalmente, se toma como punto de partida de la enfermedad la fecha en la que es diagnosticada por un especialista, cuando la realidad es que viene tomando cuerpo desde hace años, gracias al sostenimiento de malos hábitos de vida, mala alimentación, mal manejo de emociones y pensamientos, y hasta de malas compañías, como cuando permitimos la influencia de personas tóxicas en nuestras vidas. Hasta que un día, la enfermedad se manifiesta con síntomas claramente perceptibles por la persona que la sufre.

Algo semejante ocurre con los espacios públicos de las ciudades,  y sus espacios privados. Por ejemplo, se dice que los ambientes de hogares y edificios se enferman, cuando las personas que los habitan permiten que reine el caos, el desorden y la suciedad en esos espacios. De ahí que muchos guías espirituales, y terapeutas holísticos recomiendan mantener en perfecto orden y cuidado los espacios que habitan las personas que los consultan.

Se sabe, que cuando las cosas comienzan a dañarse en un hogar, bombillos que se queman y no se cambian, artefactos eléctricos que no se reparan, suciedad que se acumula en las esquinas, y reina el desorden en las habitaciones, se comienza a generar un campo de energía a su alrededor que hace que todo el ambiente del hogar se perturbe creando mayor caos y daños en la infraestructura del lugar.

¿Cuál es la solución? Es muy sencillo, cuidar de los ambientes que habitamos de la misma manera en que deberíamos cuidar de nuestra propia salud. Es decir, mantener los espacios limpios y en orden. Prestar atención a las cosas que se dañan para darle solución a la mayor brevedad posible. Y procurar un ambiente positivo entre quienes habitan el hogar, propiciando pensamientos y sentimientos que vibren en el rango del amor.

¿Y qué hacer si ya el ambiente está perturbado? En ese caso, se recomienda hacer un plan de limpieza y atención de las zonas afectadas que permita ir paso a paso, es decir un día arreglas tu guardarropa, otro día terminas de arreglar tu habitación, otro día arreglas o limpias cualquier otro ambiente de tu hogar hasta que finalmente todo esté en orden.

Si todos hacemos eso, poco a poco los espacios que habitamos comenzarán a resonar en el orden y esa resonancia debería manifestarse en el espacio público de la ciudad. Seguramente, a nivel individual no podemos solucionar el problema de la recolección de basura en la ciudad, pero si en lo personal evitamos dejar basura en lugares públicos, ya estaremos dando un paso importante para la sanación de los espacios públicos.

Espero que estas breves reflexiones te ayuden a sanar tus ambientes y a vivir con un poco más de armonía con tu entorno. Los espero en una próxima edición de El Sanador Interno.




EL SANADOR INTERNO (ÍNDICE)

martes, 17 de abril de 2018

EL SANADOR INTERNO Adaliz Buitriago (Magazine No. 593)


¿POR QUÉ EXPERIMENTAMOS ENFERMEDADES CRÓNICAS?
  

El gurú Paramahansa Yogananda nos legó interesantes lecciones acerca del origen emocional, mental y espiritual de las enfermedades. En esta oportunidad quiero invitarlos a reflexionar en torno a las ideas expresadas por el sabio de la india, en uno de los apartados de su libro Afirmaciones Científicas para la Curación, sobre el origen mental de las enfermedades crónicas.

En el referido texto el maestro Yogananda expresa que cuando luchamos por recuperar la salud perdida, a menudo solemos prestar mayor atención al poder avasallador de la enfermedad en lugar de concentrarnos plenamente en la posibilidad de sanar; en esta forma, permitimos que la enfermedad corporal se convierta en un hábito tanto mental como físico. Ese fenómeno se manifiesta especialmente en las personas tensas y aprensivas.

Asimismo es conocido en las escuelas y órdenes que son guardianas d la sabiduría eterna que todo pensamiento depresivo, todo pensamiento de felicidad, de irritabilidad o de calma, graba un surco sutil en las células cerebrales, fortaleciendo nuestras tendencias ya sea hacia la enfermedad o hacia el bienestar.

Nuestras subconscientes ideas-hábitos, ya sea de salud o de enfermedad, ejercen una poderosa influencia sobre nuestro ser. Las enfermedades rebeldes –tanto mentales como físicas- poseen siempre una profunda raíz en la mente subconsciente. De ahí que el maestro explicara que para sanar la enfermedad es necesario arrancar estas ocultas raíces.

Tomando en cuenta lo anterior, indicó a sus discípulos que toda afirmación consciente debe ser practicada con la fuerza suficiente como para que sea capaz de imprimir (su verdad) en la mente subconsciente; entonces esta última influirá a su vez en forma automática sobre la conciencia.

Las afirmaciones vigorosas que se practican en forma consciente, actúan tanto sobre la mente como sobre el cuerpo a través de la mediación de la mente subconsciente. Las afirmaciones efectuadas con una fuerza aún mayor, alcanzan no sólo a la mente subconsciente sino también a la supraconsciente, que es la mágica surtidora de poderes milagrosos.

Según las enseñanzas del maestro: Toda afirmación de una Verdad debe ser practicada aplicando en ella la voluntad, el sentimiento, la inteligencia y la devoción. No debe permitirse que la atención se distraiga. Es necesario entrenar la atención cual si se tratase de un niño travieso; cada vez que se desvía de su objetivo, se le debe traer de regreso y enseñarle, una y otra vez, en forma repetida y paciente, a concentrarse en la tarea que se le ha asignado.

En esto último la práctica de la meditación es de suma utilidad, no sólo para entrenar y disciplinar la mente, centrándola en los estados constructivos del ser, sino también para tomar consciencia del momento presente, convirtiéndonos en testigos desapegados de nuestra propia existencia en el eterno aquí y ahora.

En próximas entregas de El Sanador Interno continuaremos reflexionando en torno al interesante tema de por qué enfermamos y cómo podemos recuperar la salud, a través de las enseñanzas del maestro Paramahansa Yogananda.




ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 593)


LA SOMBRA

Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad.
Carl Jung

La Sombra es un concepto que proviene del psicoanálisis, puede entenderse como el aspecto inconsciente de la personalidad, caracterizado por rasgos y actitudes que el Yo consciente no reconoce como propios. En este sentido, la sombra es la parte inferior de la personalidad, la suma de todas las disposiciones psíquicas personales y colectivas que no son asumidas por la consciencia por su incompatibilidad con la personalidad predominante en nuestra psique.


El encuentro con la sombra implica una confrontación con uno mismo en el más amplio sentido de la palabra. Es decir, un encuentro con lo inconsciente, con aquella parte de la personalidad de la cual no siempre nos damos cuenta, pero que ejerce un efecto en nuestra vida que puede llegar a sorprendernos.

De acuerdo con la psicología de Carl Jung, la sombra está constituida por el conjunto de las frustraciones, experiencias vergonzosas, dolorosas, temores, inseguridades, rencor, agresividad que se alojan en lo inconsciente del ser humano formando un complejo, muchas veces, disociado de la consciencia.

La sombra contiene todo lo negativo de la personalidad que el yo, que es el centro rector de la parte consciente, no está siempre en condiciones de asumir y que, por lo mismo, puede llegar a frenar la manifestación de nuestra auténtica forma de ser y de sentir. En términos generales la sombra corresponde a la parte oscura del alma de todo ser humano.

Expresado de otro modo podemos decir que, en esa parcela de lo inconsciente se reúnen todas las miserias humanas que atañen al individuo y a las colectividades; experiencias, sentimientos, imágenes, símbolos que pueden ser personales y universales:

La maldad, el egoísmo, la envidia, el ansia de poder, los celos, la avaricia, la cursilería, presuntuosidad, indolencia, negligencia, la manipulación, la cobardía y muchos de nuestros miedos son emociones y sentimientos que no resultan fáciles de reconocer como componentes de nuestra personalidad. Muchas veces nos damos cuenta de ellos cuando nos inducen a conflictos con los demás, a manifestaciones agresivas inesperadas, a sentimientos de culpa, a muestras de egoísmo, entre otras, que no encajan con la imagen que tenemos de nosotros mismos.

Pero también debemos tomar en cuenta como aspecto oculto en la sombra, los talentos y dones que han sido anulados por prohibiciones, críticas y temores. Estos configuran lo que algunos autores llaman “Sombra Blanca” y si bien ésta se distingue en la clasificación, forma un conjunto con los aspectos más abyectos, por lo que no es fácil de discernir.

Los contenidos de la sombra están relacionados con los complejos y por lo tanto son de naturaleza emocional y autónoma. Cada vez que aparece un aspecto de la sombra, hay conflicto que invade total o parcialmente la conciencia. No son controlables voluntariamente, tienen más fuerza que el Yo y si bien son reprimibles no son aniquilables, no se los puede hacer desaparecer.

Todas estas cosas están allí en lo oculto y no son registradas por el sujeto excepto a través de los mecanismos de proyección, o sea aquello que percibimos en los otros y que nos resulta insoportable, censurable o amenazante. El hecho es, que esto nos pasa, porque el otro es un espejo en el cual nos reflejamos de alguna manera. El encuentro con la sombra genera resistencias.

En el campo de desarrollo propuesto por diversos movimientos, sean estos religiosos, de estudios esotéricos, o de evolución personal, se observa una marcada tendencia hacia el culto a lo positivo, entendido como las cualidades socialmente aceptadas que los adeptos deben cultivar para atraer “bendiciones” a su vida y lograr una existencia plena.

Lamentablemente se observa muchas veces que, así como se promueven valores y aptitudes constructivas en los individuos, poco o nada se hace para promover el encuentro y trabajo de los adeptos con la sombra personal. Situación que, tarde o temprano, muy por el contrario de atraer bendiciones, lo que causa es decepción y experiencias de fracaso en personas que abordan estos movimientos con la expectativa de estar ante verdaderos senderos de desarrollo humano.

Si bien el trabajo con la sombra puede parecer amenazador, es –a juicio de quien escribe- imprescindible para el logro de verdaderos avances en nuestro sendero de evolución personal. Es solamente a partir de la templanza que nos da la experiencia de contemplar, aceptar y aprender a relacionarnos con quienes somos en verdad que podemos disfrutar de una vida plena en bendiciones.

Ahora les dejo ante dos enseñanzas que bien pueden ilustrar, el trabajo con la sombra que todo buscador espiritual debe realizar. Estas reflexiones pertenecen a Sri Bhagavan, fundador junto con su esposa Ama de la Oneness University, ambos considerados por muchos como avatares para el despertar de la conciencia de la humanidad.

Sri Bhagavan, en relación a la aceptación interna
La comparación es esencialmente originada en la no aceptación hacia la vida de uno mismo, apariencia, cuerpo, capacidades, o pensamientos y emociones. Al resistirte al hecho y tratar de ser algo que no eres, sufres por las emociones destructivas como rabia, celos, odio, frustración, que a cambio te llevan a que tu inteligencia falle. Todos los problemas emergen del fracaso de la inteligencia.

Es la aceptación lo que te libera. Y, ¿cómo uno arriba a la aceptación? No es través del entendimiento, explicando o justificando la situación, sino experimentando el dolor atrás de esta. Al experimentar las emociones no resueltas que están atadas a la situación, toda resistencia se disuelve y naturalmente abrazas la situación. Esta aceptación interna lleva al despertar de la inteligencia, y el complejo de inferioridad naturalmente desaparecerá.

Sri Bhagavan, en relación a la ira
La ira es una emoción primaria natural, experimentada por todos los humanos en algún momento u otro. Puede movilizar recursos psicológicos para una acción correctiva. Desafortunadamente la ira se ha vuelto una respuesta incontrolable para muchos. Generalmente la gente intenta controlar su temperamento pero esforzarse para contener la ira puede tan solo empeorar el sentimiento, por lo tanto, uno debe desarrollar una perspectiva enteramente distinta para lidiar con ello. Una ira sin moderación es básicamente un síntoma de una carga profundamente arraigada que esta almacenada en tu inconsciente y ¿Qué es una carga? Es una experiencia incompleta de tu pasado que tiende a ser repetitiva. Por eso, las personas movidas por cargas desarrollan una perspectiva de vida muy estrecha. Cada situación, relación, se vuelve una plataforma para que las cargas muertas se expresen o manifiesten y consecuentemente se vuelven altamente susceptibles a reacciones. Si tienes que deshacerte de la ira, entonces trabaja en silenciar los demonios rugientes de tu inconsciente. Resuelve las cuestiones sin resolver de tu pasado, o relaciones, o problemas contigo mismo y ciertamente sentirás un cambio en tu respuesta. Tienes la oportunidad de experimentar la ira sin rencor. Es un estado que bien puede ser descrito como "ira sin ira" que no deja residuo.

Adaliz Buitriago
Nei Dan Magazine No. 277 (11-05-10)
Sección: "El sanador interno"