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martes, 14 de julio de 2020

ARTÍCULO DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 618)

LA REALIZACIÓN DEL SER A TRAVÉS DEL ESTADO DE UNIDAD

Integridad emocional, paz, amor, armonía, prosperidad, expansión de la consciencia, son algunas de las expresiones con las que generalmente los buscadores espirituales resumen sus expectativas a lo largo del camino hacia la realización del ser. En este sendero de autorrealización, las personas por lo general buscan aquello que no tienen, partiendo en principio de la no aceptación de su situación real, olvidando muchas veces que aquello a lo que se resisten en sus vidas persiste en el tiempo.

Partiendo de este conocimiento los avatares de la Bendición de Unidad Sri Amma – Bhagavan, se propusieron otorgar la realización a los seres humanos a través de una transferencia energética que los prepara progresivamente para aceptar y experimentar su vida tal cual es, esperando que a partir de esa vivencia cese el sentido de separación y conflicto, al no existir resistencia a las experiencias cotidianas.

Cuando somos capaces de experimentar nuestra vida a plenitud con sus distintos matices, es porque en realidad estamos despiertos y nos permitimos vivir nuestra cotidianidad sin apegarnos a las circunstancias y sus efectos. En ese estado del ser se piensa que accedemos a la experiencia de Unidad con toda la Creación, propia del estado de iluminación.

Sri Bhagavan describió en una ocasión el proceso a través del cual otorga la realización a los seres humanos de la siguiente manera:

“Básicamente, es a través del proceso llamado 'Deeksha' que una corriente de energía se transfiere a través de una especie de agujero en la mente del Ser Humano. Creemos que la mente humana es como un muro, el cual divide al Ser Humano de Dios. El Deeksha es una energía que produce un agujero en este muro que llamamos 'mente'. Una vez que esto se produce, entonces Dios y Ser Humano pueden relacionarse de nuevo...”

Al desarrollar ese sentimiento de Conectividad entre la Divinidad y el Ser Humano, el Deeksha o bendición, nos lleva a un profundo estado de Integridad Emocional, reduciendo la ansiedad, los miedos, el aislamiento y la sensación de soledad. El proceso aumenta nuestra capacidad de alegría y felicidad, elevando nuestra consciencia y permitiéndonos alcanzar sentimientos de calma y de auto-aceptación.

Este proceso no está asociado con ninguna religión; es neutral y activa-desactiva ciertas regiones del cerebro para que el ser humano descubra las verdades de su propia fe. Se espera que muy pronto, el Mundo entero experimente sanación e Iluminación en cotas que la mayoría de nosotros solo hemos podido soñar.

Post Scriptum:

Si algo de lo expuesto en esta columna resuena en su interior los invito a vivir La Experiencia de la Unidad, un taller que será dictado los días 7 y 8 de agosto, por Meyber Romero, Terapeuta Holística y Trainer capacitada en India para formar nuevos otorgadores de la Bendición de Unidad en nuestro país. Para mayor información pueden contactarla a través del siguiente número: 0414-2773229.

Nei Dan Magazine No.289 (03-08-10)

Sección: "El sanador interno" (Adaliz Buitriago)



lunes, 29 de junio de 2020

EL SANADOR INTERNO Adaliz Buitriago (Magazine No. 617)

DOS CLAVES PARA SANAR Y TRANSFORMAR TU VIDA


Adaliz Buitriago

Si estás en busca de bienestar integral, atraviesas por un proceso de sanación, o simplemente estás en busca de herramientas para transformar tu vida, en esta entrega de El Sanador Interno te traigo dos claves que seguramente te serán de utilidad.

La primera clave se trata de una práctica ampliamente recomendada por todas las grandes religiones, escuelas psicológicas y terapéuticas, así como por todos los caminos de desarrollo personal y espiritual. Se trata del perdón como práctica liberadora del ser.


El poder liberador y transformador del perdón

Hay muchas formas de trabajo interno para incorporar la práctica del perdón en nuestras vidas, desde el históricamente difundido perdón cristiano, por poner un ejemplo pertinente al campo religioso, hasta el extendido Ho’ oponopono, una práctica espiritual hawaiana que propone la transformación de realidades adversas a través de manifestar verbalmente un pensamiento – sentimiento sustentado en el perdón, el amor y la gratitud.

En esta oportunidad me gustaría compartirte una oración perdón, que nos ayuda a liberarnos de situaciones y relaciones en las que en algún momento nos sentimos agraviados.

Esta oración puede tomarse como un excelente trabajo interno porque nos ayuda a revisar situaciones de nuestra vida desde la responsabilidad. A la vez desplaza nuestra atención de esas situaciones que estamos liberando desde el rol de protagonista – víctima al rol de testigo desapegado.

La oración consta de tres partes fundamentales que expongo, y comento brevemente, a continuación:

Si algo o alguien me hirió en el pasado, consciente o inconscientemente, yo lo perdono y lo libero

Cuando recites esta parte de la oración puedes preguntarte ¿quién eres tú? ¿quién es el otro, o ese algo a lo que estás perdonando? Mira los acontecimientos de tu vida, eso que te hizo daño, aquellos que te hirieron, desde la perspectiva de un testigo desapegado.

La segunda parte de la oración enuncia lo siguiente:

Si yo he herido a alguien o a algo en el pasado, consciente o inconscientemente, yo lo perdono y lo libero

Esta parte de la oración nos afianza en la actitud de mirar los acontecimientos de nuestra vida y a nosotros mismos desde la perspectiva del testigo desapegado, favoreciendo el desarrollo de la compasión y empatía. Nos ayuda a liberarnos y por consiguiente a liberar al “otro”.

También pone el foco en el valor de tomar responsabilidad ante las situaciones en las que nos vemos envueltos, perdonar a otros implica perdonarnos.

Finalmente la oración se cierra con las siguientes palabras:

Si yo me herí a mi misma (o) en pasado, consciente o inconscientemente, yo me perdono y me libero  (yo me perdono y me libero X3)

En esta última parte tomamos total responsabilidad por los diversos eventos que forman parte de nuestras experiencias en la vida. Por medio de la acción liberadora del perdón, nos saca de la actitud de víctima para empoderarnos como co creadores de nuestra realidad.


La palabra mágica para manifestar tus sueños

Una vez un maestro me dijo que el ser humano se distingue entre los seres de la creación por su capacidad de soñar, y además por tener todo el potencial para materializar esos sueños en su realidad.

Asimismo, me explicó que desde tiempos inmemorables los magos y conocedores de las ciencias herméticas se han valido de palabras de poder, mantras, decretos, invocaciones y conjuros para convocar a fuerzas invisibles con el propósito de concretar sus sueños y metas en este mundo material.

En mi proceso de auto observación y estudio personal yo descubrí una palabra de gran poder para materializar nuestros deseos. Esa palabra es: Gracias. En efecto, expresar gratitud con fe en que ya logramos en nuestra vida aquello que deseamos, nos saca de la actitud de carencia y nos ubica en la esfera de la abundancia en donde toda clase de potencialidades propician la materialización de nuestros sueños.


Estas son mis claves

Así que mi método para sanar y transformar mi realidad se basa en dos claves:

La primera es el perdón que me lleva a revisar las diferentes situaciones que me trajeron malestar, observar el efecto del resentimiento en diversas áreas de mi vida, entre ellas mi cuerpo y mi salud.

Haciendo este ejercicio tomo consciencia de cada parte de mi cuerpo ¿cómo me siento? Entonces si hay molestia, dolor o algún sentimiento incómodo procedo a liberarlo por medio de la oración de perdón.

Luego de perdonar, visualizo aquello que quiero en mi vida: Con los ojos cerrados llevo la atención a mi entrecejo y proyecto mentalmente aquello que quiero lograr, alimento esas imágenes y pensamientos de éxito, con sentimientos positivos llenos de fe y gratitud.

Finalmente, doy las gracias a las fuerzas constructivas de la creación, porque tengo fe en que mis deseos ya han sido concedidos en armonía para todo el mundo.



martes, 15 de octubre de 2019

EL SANADOR INTERNO Adaliz Buitriago (Magazine No. 609)

LA SANACIÓN ESPIRITUAL


Alguna vez te has preguntado ¿por qué los seres humanos experimentamos procesos de enfermedad? ¿Qué es lo que hace que perdamos la buena salud? ¿Te encuentras dentro del grupo de los que viven con condiciones crónicas? ¿Has sentido que la medicina alopática se reduce al tratamiento de síntomas?

En este encuentro con El Sanador Interno compartiré mis reflexiones en torno a esas interrogantes.
Para las tradiciones asiáticas enmarcadas en los principios del Taoísmo, el ser de humanidad tiene tres dimensiones: Celeste, humana y terrestre. Atendiendo a ese orden de existencia, experimentamos la vida en la Tierra en cumplimiento de un designio que viene del cielo.

Así venimos a este mundo para cumplir con una misión, luego de lo cual debemos partir de este plano a través del proceso que conocemos como muerte física, en la cual nuestro ser espiritual deja su cuerpo terrestre para seguir evolucionando en otras dimensiones de la existencia.

En ese proceso de vida, el ser de humanidad atraviesa por diversas situaciones y pruebas que pueden comprometer el cumplimiento de su designio celeste, una de ellas es la perdida de la autenticidad y conexión con su verdad interna como consecuencia de las programaciones sociales.

Una de las situaciones que pueden afectar la consecución del plan de vida de las personas son los procesos que la sociedad occidental clasifica bajo el rótulo de “enfermedad”.

La enfermedad como proceso adaptativo de la salud
En un contexto, el que las personas han sido educadas y modeladas para que sean útiles a la “sociedad”, mas no necesariamente felices, es fácil que aparezca la enfermedad como un proceso adaptativo de la salud en la vida de muchas personas.

Así la enfermedad puede ser vista como llamado de atención del ser verdadero o auténtico al ser social que se está manifestando en este plano, para que se conecte con su esencia interior y actúe coherentemente dando cumplimiento a lo que vino a hacer en su vida.

De ahí que para la Medicina Tradicional China (MTCh) la palabra enfermedad no existe, su conocimiento ancestral define los procesos de perdida de la salud como estados de desarmonía, y los procesos de sanación se daban en la búsqueda de reestablecer la armonía interna o equilibrio dinámico del paciente o persona tratada.

De hecho, los tratados de MTCh sostienen que un buen médico es aquel que previene la enfermedad, tratándola antes de que aparezca. Este enfoque de la salud también atribuye a los órganos del ser humano el manejo de emociones, por lo que un desequilibrio en el plano emocional tendrá como consecuencia una alteración en los procesos físicos del órgano y por consiguiente un desequilibrio en la salud de la persona.

Desde la antigüedad los chinos saben que el miedo y el autoritarismo agotan la energía del riñón, la ira afecta al hígado; el hastío, la crueldad y la euforia no son buenos para el corazón; la obsesión daña al páncreas y la tristeza perjudica al pulmón.

Por el contrario la responsabilidad y la voluntad reflejan la armonía del elemento agua, propia de la actividad del riñón.

La creatividad, la decisión y la asertividad hablan de un elemento madera, correspondiente al hígado, en equilibrio.

La alegría y la bondad en una persona revelan que su elemento fuego, representado por el corazón, está en armonía al menos en su dimensión emocional y espiritual.

La reflexión pone de manifiesto el equilibrio dinámico del elemento tierra, representado por el bazo páncreas.

Finalmente, el recuerdo y la inspiración refieren un movimiento saludable del metal, propio de la actividad del pulmón.

De ahí que los chinos antiguos sabían que cualquier proceso de perdida de la armonía partía de una base espiritual y emocional, es decir el desequilibrio venía de lo sutil a lo material. Entonces, su enfoque de tratamiento contemplaba el tratamiento de estas perturbaciones desde sus orígenes. A través de una visión holística, integradora, trataban los desequilibrios que perturbaban la salud de los pacientes.

En base a este conocimiento, resulta apropiado aplicar una visión integradora para superar cualquier desequilibrio en nuestra salud que nos pueda afectar a lo largo de nuestra vida, más aún si se trata de una de esas enfermedades crónicas.

Nada pierdes con intentar escuchar a tu sanador interno relacionarte con tu síntoma desde la amabilidad, simplemente sonríele a tu enfermedad y pregúntale qué es lo que te quiere mostrar, o qué es lo que tienes que aprender de ese proceso.

Ten presente que tu sanación pasa por armonizar tu dimensión espiritual y emocional soltando viejos resentimientos y rencores, para poder agradecer y asimilar la enseñanza que la enfermedad te trae a tu vida, lo que te permitirá avanzar exitosamente en tu camino de vida.



martes, 20 de agosto de 2019

EL SANADOR INTERNO Adaliz Buitriago (Magazine No. 605)

LOS MENSAJES QUE VIENEN DEL CIELO


Desde tiempos inmemorables los seres humanos miraron al cielo en busca de claves para hacer frente a los retos de esta experiencia de vida. Para los antiguos la cúpula celeste fue la fuente de inspiración que les ayudó a avanzar en su día a día.

Fue así como aprendieron a interpretar los mensajes del cielo, dejando para la posteridad el conocimiento de los oráculos, y sistemas a través de los cuáles podían comunicarse con su guía interno, presentes en todas las culturas de la antigüedad.

El avance de los tiempos marcado por el desarrollo de la ciencia y la tecnología, dio paso al surgimiento de sociedades basadas en lo tangible, en lo comprobable, en hechos “objetivos”. Así, por un largo período en la historia de la humanidad el saber intuitivo fue desplazado.

Pero los acontecimientos del mundo actual indican que es tiempo de volver la mirada al cielo en busca de esas señales que nos permitan mirar a nuestro alrededor y avanzar certeramente por la vida. Es tiempo de practicar la oración silente, la observación de nuestro entorno y la autocontemplación.

La búsqueda de ese estado autocontemplativo lleva a la toma de consciencia del parloteo incesante de la mente, marcado por las programaciones de lo socialmente aceptable, pautas que dictan cuáles son las aspiraciones y metas que un ser humano promedio debería lograr a lo largo de su vida, que en caso de no cumplirse lo pueden llevar a entrar en una crisis existencial.

¿Quién soy? ¿A qué vine? ¿Qué he logrado? ¿Qué me falta por lograr? ¿Qué deseo en mi vida? Son preguntas que abren el cotorreo incesante en la mente de una persona cuya experiencia vital se encuentra confrontada con lo que la sociedad determina que es “políticamente correcto”, pautas que quedan en entredicho cuando los colectivos humanos atraviesan por momentos de crisis.

Precisamente estas grandes crisis colectivas llevan al que está preparado para dar el “salto cuántico” en sus vidas a buscar en su ser interno las respuestas a las interrogantes que se le presentan, derrumbando “la torre” de las falsas creencias para dar paso al surgimiento de un nuevo ser, despierto y consciente de su misión en el aquí y en el ahora.

A este punto es probable que te estés preguntando ¿cómo puedes consultar los mensajes que vienen del cielo? ¿Acaso necesitarás tener conocimiento de algún sistema oracular en particular?

Déjame decirte que no es necesario, simplemente presta atención a tu respiración, a tu corazón y permite que tu voz interior surja. Ten la seguridad que ante cada interrogante vendrá la respuesta certera proveniente de tu propia fuente de sabiduría intena.

También ante cada problema o reto que se te presente, el cielo y sus mensajeros te mostrarán una solución o camino a seguir. Sólo necesitas volver tu atención a la cúpula celeste –tal como lo hicieron los antiguos- respira, vuelve la mirada a tu alrededor y sigue tu movimiento de vida con fe.


De momento sólo me queda esperar que la luz de las estrellas nos guíe y permita reencontrarnos en una próxima edición de El Sanador Interno para seguir compartiendo los mensajes que vienen del cielo.


EL SANADOR INTERNO (ÍNDICE)

martes, 15 de enero de 2019

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 600)


LA BENDICIÓN DE UNIDAD: UNA PUERTA HACIA LA ILUMINACIÓN


La Bendición de Unidad es una transferencia de energía divina e inteligente. Hay quienes sostienen que cuando una persona toma la iniciativa de acercarse más a Dios, El dará un salto gigantesco para acercarse a esa persona. Existen diversas formas de conectarse con lo Divino, de hecho cada tradición tiene su práctica original: rezar, meditar, cantar, bailar, así como también visitar templos y santuarios religiosos.

En este caso La Bendición de la Unidad es una manera que la Divinidad ha dispuesto para tocar a la humanidad; a través de una dispensación de su Gracia. Funciona a través de la creación de un cambio neurobiológico en el cerebro y despertando los centros bioenergéticos del cuerpo conocidos en tradición hindú bajo el nombre de chakras.

Este proceso produce un cambio de conciencia cuya finalidad es la liberación del sufrimiento creado por la mente; además, equilibra las energías naturales de sanación y afina el cerebro con los campos de unidad poniendo fin a la ilusión de separación aparente. Una vez iniciado, es un proceso gradual de despertar que nos lleva a un estado constante de Unidad, Paz Interior y bienestar. La gran “promesa” asociada a la bendición de unidad consiste en llevar al individuo a vivir el estado de iluminación, experimentado por santos, sabios y avatares en distintas culturas a lo largo de la historia de la humanidad.

Así es, tal como lo escribí: la bendición de unidad te lleva a vivir en el estado permanente de iluminación… ¿Será verdad? ¿Es esto posible? ¿Cómo pueden personas comunes y corrientes acceder a un estado del ser atribuido en la antigüedad a seres elevados espiritualmente? ¿Cómo puede alguien saber que se ha iluminado si ésta no es una experiencia común en el ser humano?

La recomendación de quien escribe esta columna sería simple: -pregúntele a alguien que haya experimentado esta energía, pero la respuesta puede ser aún más sencilla, en palabras de los canalizadores de esta energía espiritual: la iluminación es la disolución de la sensación de ser fijo y separado. Una vez que nos damos cuenta de que nuestro concepto del ser es una ilusión, somos capaces de experimentarnos a nosotros mismos como un flujo de conciencia que no está sujeto a los límites condicionantes de la mente. Vista de esta manera, la iluminación es posible en los actuales momentos.

Lo que sucede es que desde la antigüedad se ha asociado la iluminación con esfuerzos extraordinarios, lucha, disciplina y ascetismo resultante de una total renuncia al mundo y de la dedicación absoluta al camino espiritual. Lo cierto es que nada podría estar más alejado de la realidad. La iluminación no puede conseguirse a través de esfuerzos, no importa cuánto se intente.

De hecho, tales esfuerzos pueden convertirse en el peor obstáculo, ya que sería como tratar de salir de las arenas movedizas halando el propio cabello. La mayoría de las tradiciones Indias enseñan que la iluminación sólo puede ser otorgada como un don de Gracia. En este caso, la Gracia es un producto de un cambio neurobiológico en el cerebro.

Más aún, a este nivel de desarrollo, una lluvia de interrogantes se esparce alrededor del tema que nos ocupa: ¿cómo nació la bendición de unidad? ¿Quiénes dieron inicio a este fenómeno? ¿Cómo se transmite? ¿Qué es la noche oscura del alma? y ¿qué relación tiene con el proceso de iluminación? En próximas entregas de El Sanador Interno buscaremos respuestas a estas y otras interrogantes que surgen alrededor de este interesante tema. Así …una puerta hacia la iluminación permanecerá abierta por varias semanas.

Adaliz Buitriago.
Nei Dan Magazine No. 281 (08-06-10)
Sección: "El Sanador Interno".




ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (ÍNDICE)