martes, 21 de marzo de 2017

ARTÍCULO (Magazine No. 566)

MÚSICA Y TAI CHI

Michael Gilman

Estaba de visita en casa de una amiga, sentado confortablemente en un sillón que me había ofrecido, y ella comenzó a tocar en el piano lo que esa misma noche tocaría en un concierto.

A medida que la melodía me envolvía, a mi mente afluyó una comparación: mi amiga leía en una partitura lo que había sido compuesto por alguien hacía mucho tiempo. Tocaba cada una de las notas como ese alguien las había escrito, pero añadiéndole toda su experiencia vital, su intelecto, sus emociones, sus anhelos, pues cada persona que se sienta a tocar esas mismas notas las hará sonar diferente porque es toda su vida la que las toca.

Mozart: Fantasía in D minor. Interpreta Glenn Gould

Cuán parecido al Tai Chi, pensé. Las formas fueron ideadas por personas en tierras lejanas, hace mucho tiempo, y cada uno de nosotros las ejecuta brindándoles todas nuestras experiencias vitales, que son únicas para cada individuo y así nuestras formas son diferentes a las ejecutadas por otros. La partitura de mi amiga da direcciones específicas de ritmo y timbre, los clásicos del Tai Chi hacen para mí lo mismo. Hay maestros compositores de música como Mozart y Beethoven, y maestros intérpretes como Glenn Gould y Van Cliburn. Tai Chi tiene sus maestros compositores como Yang, Wu y Chen, y maestros ejecutantes reconocidos por sus contemporáneos.

Beethoven: Sonata Op. 57 "Appassionata". Interpreta Van Cliburt.

Agradezco a mi amiga por su música adorable y por haber estimulado mis pensamientos y hacer aún más profundo mi aprecio por el Tai Chi Chuan.

Michael Gilman
Newsletter 20-02-17
Traducción MM




TAI CHI SOUL Roberto Chacón (Magazine No. 566)

FORMA DE BEIJING: LA SERENA ARMONÍA DE LAS ESCALAS (II)


Cuando mi Shifu Javier Vásquez (Chen De) comenzó a estudiar y competir en la China Continental, a finales del siglo pasado, volvió con un mensaje de los maestros chinos que había conocido en aquellos días. Estos estaban preocupados por lo que habían palpado de muchos artistas marciales occidentales que visitaban China. Los occidentales se presentaban como maestros no sólo en múltiples estilos de Wushu chino, sino también en artes marciales coreanas, japonesas, filipinas, indonesias, etc. Mostraban curruculum impresionantes, pero buena parte de ellos era fácilmente derrotados cuando se les ponía a combatir con alumnos de Wushu chinos promedio o, incluso, con principiantes.

A los maestros chinos que Javier conoció en aquel entonces, no sólo les preocupaba la desmedida arrogancia de los occidentales, habida cuenta que muchos reputados maestros chinos a veces no practicaban más que un estilo marcial, y algunos hasta sólo una forma (taolu) dentro de un estilo, o un reducido número de técnicas, llevando la especialización a niveles de profundidad admirables; les preocupaba también el tiempo perdido, que los occidentales dedicaran tanto tiempo de sus vidas a estudiar sólo la superficie de múltiples estilos sin llegar a dominar realmente ninguno.

Como esos maestros sabían que Javier era profesor de Taijiquan, le aconsejaron que únicamente enseñara la Forma de Beijing, que hiciese a sus alumnos verdaderos maestros en la Forma 24 de Yang Simplificado.

Javier se tomó el consejo en serio. Los que estudiábamos con Javier en aquel entonces estuvimos cerca de cuatro años practicando solamente la Forma de Beijing.* Muchos alumnos compañeros nuestros, tentados por programas de rico contenido en enseñanza de formas de otras escuelas, desertaron del Instituto Sieng Cheng durante aquel tiempo. Pocos fuimos los que nos quedamos y, como aconseja el I Ching, perseveramos.

Nunca consideré esos años invertidos en la práctica del 24 como tiempo perdido. Los que perseveramos entendimos que para ser maestros en una forma –para no hablar de una variante o estilo completo- hay que tener mucha paciencia y tesón, y trabajar concienzudamente un largo tiempo en cada aspecto de la misma: enraizamiento, armonías, jibengong, aplicaciones, energías, aspectos estilísticos y medicales, etc., etc., hasta llegar a un conocimiento natural y profundo de la forma en cuestión. La ambición también debe mesurarse: aplicarse sobre la calidad y la profundidad, y no sobre la cantidad y la inmediatez.

J. Justin Meehan puede que sea un estupendo artista marcial, y sus artículos sobre Taijiquan y otros aspectos de la cultura china, transmiten una gran sensibilidad y aguda inteligencia. Pero estoy seguro que Meehan conoce poco del arte musical. Su símil de la Forma de Beijing y el hacer escalas musicales (y no melodías) puede que tenga algo de cierto, pero ello apunta más bien hacia revelaciones notables, en nada peyorativas o desmerecedoras para el viejo “24”.

Cuando se comienza a estudiar piano, el pan de cada día lo conforma la práctica de escalas y arpegios. El profesor insistirá una y otra vez en que las escalas suenen parejas, sin alteraciones rítmicas o dinámicas (a menos que la ejercitación las indique), que las digitaciones sean las correctas para alcanzar ese objetivo, que se puedan dominar tanto en legato (ligado) como en staccato (notas bien separadas), etc. Este aspecto de la enseñanza del piano es afín con el Jibengong de las artes marciales chinas.

Luego vendrán los Estudios para principiantes, que hacen énfasis en la práctica de determinados rudimentos técnicos. El autor de Estudios con el cual comenzamos a practicar los principiantes de piano es, casi inevitablemente, Carl Czerny (Austria / 1791-1857). Si escuchamos los primeros Estudios de Czerny, apreciaremos la distancia que existe entre una pieza musical y los Estudios para aprendices.

Czerny-Germer: Estudios 1, 2, 5, 6, 9, 10, 11 y 15.

La Humming Song (In Do Mayor, Op. 68, No. 3, Álbum para los Jóvenes) de Robert Schumann posee la sencillez armónica diatónica de los primeros Estudios de Czerny, pero de las escalas y armonías arpegiadas presentes en su creación (tipo bajo Alberti) brota una musicalidad superior, encantadora.

Humming Song

Una versión de la Humming Song más expresiva y musical

Después de estudiar Czerny, uno comenzaba con los estudios musicales de Gradus ad Parnassum y las Sonatinas de Muzio Clementi (Italia: 1.752-1.832). En una carta dirigida a su padre, Mozart escribe sobre Clementi:

Clementi toca bien, tanto como la ejecución con su mano derecha le permite. Su mayor potencial reside en sus pasajes en terceras. Aparte de eso, no tiene el valor de Kreuser en cuanto al gusto y la sensibilidad — resumiendo él es muy técnico.”


Una parodia célebre de los estudios de Clementi es la que hace Debussy en la primera pieza de Children’s Corner, su célebre suite para niños: Dr. Gradus ad Parnassum. Escuchando esta deliciosa pieza, podemos evocar un niño que practica alguno de los estudios de Clementi, a partir del cual, a través de la ensoñación poética, va construyendo una variación pícara y brillante. También hay reminiscencias en esta obra del Preludio en Do Mayor del Libro I del Clave bien temperado de J. S. Bach, como si en el estadio más rico y lejano de la ensoñación, el estudio de Clementi se transformara en la hermosa creación de Juan Sebastian.

Claude Debussy: Dr. Gradus ad Parnassum

La Sonata en Do Mayor No. 16 de Mozart, de la que hablamos en la primera parte de este texto, expone el primer tema de la sonata (muy rítmico) en los compases 1-4. La sección que le sigue es un puente modulante** para ir a la dominante (Sol mayor, compases 5-12), región armónica contrastante donde será expuesto el segundo tema, mucho más melódico (compases 14-25). Ahora bien, nótese al comienzo del puente modulante (compases 5-10) el uso de escalas como material musical (en este caso modulante): escalas en Do (compases 5-8), escala en La mayor (para ir a Re menor / compas 9), escala en Re (para ir a Sol mayor / compas 10). Los compases 11 y 12 componen la cadencia para reafirmar el cambio de tonalidad de Do mayor a Sol mayor.

Sonata No. 16 de Mozart con su partitura musical

El uso de las escalas como material musical está presente en casi toda la música tonal y modal. Las escalas sirven para hacer música (estructuras, melodías, puentes modulantes, etc.), pero, para su interpretación correcta en las piezas musicales, han debido ser practicadas exhaustivamente por el intérprete para que justamente no suenen como “escalas”, sino como música.

En el Taijiquan se practican rudimentos como las caminatas (xingfa), por ejemplo. Su práctica constante hace que el inconsciente (el cuerpo/el ser) se apropie de este modo armónico de desplazamiento, de manera que al hacer determinada forma (taolu), un tipo de desplazamiento en caminata (como puede ser la caminata Gongbu, para ejemplificar), sea realizado con enraizamiento y con fluidez, con armonía y solidez, y sea percibido también como un tipo de desplazamiento humano natural.

Un ejemplo de la Caminata Gongbu (Paso de Arco) del Taijiquan lo tenemos en este video de la escuela Mien Chuan-taiji del maestro Luis Javier Caballais:

“Gong Bu, el paso de Taiji tradicional”

En la Forma de Beijing, las caminatas Gongbu más largas aparecen en las secuencias “Peinar la Crin del Caballo Salvaje” y “Romper el Paso y Cepillar la Rodilla”.

“Peinar la Crin del Caballo Salvaje” (Desde 0’12’’ a 0’50’’)
Interpreta: Gran Maestro Li Deyin

“Romper el Paso y Cepillar la Rodilla” (Desde 0’25’’ a 1’45’’)
Interpreta Qiu Hui Fang

Las secuencias señaladas conforman la primera ruta de la forma 24. En ésta se dibuja una suave curva que asemeja la melodía de un perfecto tema mozartiano, con sus dos frases (pregunta y respuesta) claramente delineadas: “Peinar la Crin” (repetida tres veces) que concluye en “La Grulla Blanca Extiende las Alas” -clímax del “tema”; “Cepillar la Rodilla” (repetido tres veces) que concluye en “Tocar el Laúd”, donde culmina la ruta.

La frase del violinista Isaac Stern al contemplar una exhibición de artistas marciales chinos -“Sí, pero nosotros tenemos a Mozart”-, se entiende perfectamente al observar una ejecución de la Forma de Beijing. Pues así como Mozart personifica el equilibrio, la claridad y la transparencia musicales***, la estructura de 24 movimientos transmite también esa correspondencia de proporciones entre la parte y el todo que Pitágoras categorizó como “armonía de las esferas”, donde resuenan por simpatía microcosmos y macrocosmos.

(Continuará…)

Notas:
*El consejo de los maestros chinos era bien intencionado pero poco práctico para ser aplicado en occidente. Pero aquellos años reconcentrados en la forma 24 dieron una base excelente para que el Shifu Javier implementara la enseñanza del programa de Yang contemporáneo del instituto Sieng Cheng.

**Se dice del puente modulante que es una sección que, dentro de la forma sonata, enlaza el primer tema, presentando en tónica, con el segundo, casi siempre expuesto en una tonalidad cercana o la relativa mayor (si la tonalidad de la sonata es menor).


***En la obra de Mozart también hay pathos y demonio, así como la calma serena de la Forma de Beijing enmascara su poder marcial, como una aguja envuelta en algodón.



PALABRAS Y REFLEXIONES Diana Albornoz (Magazine No. 566)

EXCESO DE EQUIPAJE


Dicen los buenos viajeros que para recorrer mundos debemos hacerlo totalmente libres de equipaje. Llevar consigo solo lo necesario.  Eso hará que nuestro viaje sea cómodo en los diferentes transportes y podamos movernos libremente sin peso alguno.  Solo el que viaja comprende perfectamente  lo que escribo y aunque parece sencillo por experiencia se que viajar con lo necesario es casi un reto a nuestro apego.

¿Qué por qué lo digo?
Porque cuando te toca hacer la maleta quieres llevarte todo contigo, hasta esas cosas que probablemente jamás vas a utilizar en el viaje.

Si hacemos una analogía de viajar con la vida nos daremos cuenta que vivimos muchas veces con “exceso de equipaje”. En nuestro hogar por ejemplo tenemos tantas cosas, objetos, muebles, ropa que no utilizamos…hasta por décadas!!!





PALABRAS Y REFLEXIONES (ÍNDICE)

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 566)

FELDESPATOS:
PIEDRA DE LUNA Y PIEDRA DE SOL

Los feldespatos son minerales que por lo regular suelen presentarse en las rocas ígneas, de hecho, es esencial su presencia para la clasificación de dichas rocas.

Feldespato es el nombre genérico que se aplica a un grupo de minerales cuya composición principal es silicato de: aluminio, calcio, sodio y/o potasio.

Ya en la prehistoria, el feldespato era empleado como “munición” de combate entre tribus enemigas, que se lanzaban pequeños trozos de las rocas para agredirse. Pero no sólo lo usaban para apedrear al enemigo, ya que también tallaban ídolos que conservaban como preciados amuletos.

Hoy comentaré sobre dos piedras que pertenecen al grupo de los feldespatos, comúnmente conocidas con nombres que incitan al romance, y por supuesto, a montones de leyendas que requerirían amplio espacio; de manera que, de forma sencilla y simplificada, les contaré algunas curiosidades de estas dos gemas, consideradas semipreciosas.

LA PIEDRA DE LUNA O ADULARIA


Es un silicato de aluminio y potasio, cuya dureza es de 6 a 6.5 en la escala de Mohs. Su aspecto blanquecino, semi-traslúcido, tiene un brillo iridiscente o nacarado con reflejos azules. Si la observamos a través de un microscopio y con buena luz, se le pueden divisar especies de escamas que son inclusiones de diferentes feldespatos y producen un efecto llamado adularescencia. Aunque hay piedras de luna con otros colores como el rosa, amarillo y castaño claro, la más conocida así como la más usada en joyería, es la descrita al principio.

Los yacimientos principales se hayan en Ceilán, India, Norte América, Alpes Suizos y Bolzano (Italia).

HISTORIAS, MITOS, Y LEYENDAS:
Ø  Algunos apasionados por esta piedra, la denominan Piedra de la Madre Tierra, porque dicen que ayuda a crear vida, protegiendo contra la esterilidad.

Ø  Los antiguos romanos creían que la piedra de luna, había sido creada por un claro de luna, nuestro bello satélite.

Ø  También se dice que es una piedra capaz de variar su coloración, dependiendo del estado de ánimo de quien la porte. Hay quienes aseguran que transmite ternura y pasión.

Ø  Antiguamente se decía que los amuletos hechos con esta piedra, si se colgaban en los árboles frutales, producían buenas cosechas.

Ø  Piedra de luna, adularia, moonstone, selenita (selena-luna), piedra de la Madre Tierra

PIEDRA DE SOL O FELDESPATO AVENTURINA


Es un silicato de aluminio, sodio y calcio, cuya dureza es de 6 a 6.5 en la escala de Mohs. Su aspecto es de tonos rojizos, naranjas y pardos. Puede tener destellos dorados, producidos por inclusiones de hematite, que a veces, pueden hacer que se confunda con la piedra lluvia de oro. Por otra parte, su nombre (aventurina), también produce confusión con el cuarzo aventurina, con el que no tienen nada que ver, ni en su composición ni en su aspecto físico.

También es conocida como oligoclasa, nombre proveniente del griego “oligos” y “clasis”, que significa "pequeñas roturas", ya que al igual que la piedra de luna, al ser vista bajo aumento presenta un aspecto escamado.

Los yacimientos principales se hayan en Rusia, Noruega, España, EEUU, Canadá, Brasil e India.

HISTORIAS, MITOS, Y LEYENDAS:
Ø  El nombre de feldespato aventurina, le fue otorgado en el no muy lejano siglo XVIII, cuando por una simple “aventura”, fue descubierta.

Ø  Se afirma que el papa Clemente VII, no se desprendía de su amuleto: una piedra de sol con una particular veta dorada que se “movía” junto con la posición del sol a través del día.

Ø  Piedra de sol,  feldespato aventurina, oligoclasa…


Y ahora digo yo: Sería bueno probar el intercambio de estas piedras entre dos enamorados porque podría producirse un maravilloso eclipse de amor…¡Uf, me inspiré!... Es que las piedras también son poesía…
Anuchy Ulloa
Magazine No. 252 (13-10-09)
Sección: "Las piedras del camino" (Anuchy Ulloa)



SECCIÓN QUINCENAL Videos (Magazine No. 566)

COMO NO TODO ES TAI CHI:

Colaboraciones:

  • “Sade & Santana – Why Can’t We Live Together” (Cortesía de Víctor Fayad)




  • “The Alchemy of Color and Chemical Change in Medieval Manuscripts” (Cortesía de Katherine Chacón)




  • My Strange Grandfather (Corto de animación / Cortesía de Enrique Pérez)





Música: Lady Barbra Streisand


Barbra Streisand (1942-) no necesita presentación. Ha destacado como actriz, cantante, compositora, productora y directora cinematográfica. Ha ganado dos premios Oscar, cinco Emmy, ocho Grammy, cuatro Golden Globe y un Tony, además del premio American Film Institute y la Legión de Honor francesa, entre otras distinciones. Durante su carrera ha obtenido 52 discos de oro, 31 de platino y 13 multiplatinos.

De Barbra Streisand traemos tres de sus interpretaciones más bellas: The Way We Were; Id Had to Be You; y Memory.

  • The Way We Were (Marilyn y Alan Bergman). Álbum homónimo de Columbia Records, 1.974.




  • Id Had to Be You (Frank Sinatra). “The Third Album”. Columbia Records, 1.964.




  • Memory (Andrew Lloyd Weber). Álbum “Memories”, Columbia Records, 1.981.





SECCIONES SEMANALES (Magazine No. 566)

365 MEDITACIONES TAO (Ming Dao Deng)

IX

Optimismo

Cielo azul clareando,
Una promesa en ramas desnudas.
En invierno, hay días soleados.
Siendo adultos, la niñez puede volver.

En invierno todas las cosas parecen muertas o dormidas. La lluvia y la nieve parecen incesantes, las noches largas. Entonces un día, el cielo aclara a azul brillante. El aire se entibia. Un vaho se levanta de la tierra y el perfume del agua, la arcilla y el musgo se dispersa por el aire. Se ven jardineros preparando nuevos cultivos, aunque sean sólo ramas desnudas y una raíz gris. La gente está optimista: saben que el frío acabará.

Como adultos frecuentemente vemos las responsabilidades como algo atroz. ¿Por qué habríamos de cavar la tierra cuando el clima es desagradable? Vemos las actividades sólo como obligaciones, y tratamos de librarnos de nuestra suerte. Pero hay alegría al trabajar en justa armonía con el momento. Cuando hacemos algo en el momento preciso y después esos esfuerzos rinden frutos, la gratificación es tremenda.

Había una vez un viejo que comenzó un huerto cuando se jubiló. Todos se rieron de él. ¿Por qué plantar árboles? Le dijeron que nunca viviría para ver una cosecha madura. Impertérrito, los plantó de todos modos, y los ha visto florecer y ha comido sus frutos. Todos necesitamos de ese tipo de optimismo. Esa es la inocencia y la esperanza de la niñez.


MEDITACIÓN: EL ARTE DE RECORDAR QUIÉN ERES (Osho)


“Estas tres palabras son muy significativas: amor, vida y muerte.

Su secreto es el mismo, y si lo comprendes, no tienes necesidad de meditar. Porque no lo comprendes necesitas meditar.

La meditación es como una rueda de repuesto.

Si amas realmente, se convierte en meditación.

Si no amas, entonces tendrás que meditar.

Si vives realmente, se convierte en meditación.

Si no vives, entonces tendrás que meditar; tendrás que añadir algo más.”


CUENTO

LA FOSFORERITA


 Hacía un frío horrible, nevaba y anochecía. Eran los últimos días del año; vísperas de año nuevo. En medio de tan crudo frío y de la oscuridad, una pobre niña caminaba por las calles, desabrigada y descalza. Cierto que salió de casa con unas zapatillas, pero ¿de qué le servían? eran grandes y aún las había ensanchado su madre llevándolas hasta entonces, y la pobrecita las perdió al cruzar una calle corriendo para no ser atropellada por los coches que pasaban veloces. La una había desaparecido y no pudo encontrarla, la otra la recogió un muchacho que escapó diciendo que la guardaría como cuna para cuando tuviese hijos. La niña caminaba con los pies desnudos, helados de frío. Llevaba en un viejo delantal un paquete de cajas de cerillas y una caja en la mano. En todo el día no pudo vender nada, ni nadie le había dado cinco céntimos.

Muerta de hambre y entumecida, la pobrecita parecía la estampa de la desgracia.

Gruesos copos de nieve caían sobre su rubia cabellera, que en graciosos rizos le caía por la espalda; pero poco pensaba la niña en su hermosura. En todas las ventanas brillaban las luces de la alegría y trascendía el olor a pavo asado, que era Nochebuena, y en esto sí que pensaba.

En un rincón formado por dos casas con voladizos se sentó, acurrucándose y procurando abrigar los pies con el calor de su cuerpo, pero cada vez sentía más frío. No osaba volver a casa, segura de recibir una paliza de su padre por no haber vendido una sola caja de cerillas ni llevar una triste moneda, y además hacía allí tanto frío como en la calle, porque no tenía más abrigo que el tejado, por donde entraba silbando el viento, a pesar de los trapos y andrajos con que habían tapado las rendijas.

Tenía las manos yertas de frío. ¡Oh! ¡Quién sabe si encendiendo un fósforo reaccionaría! ¡Si se atreviese a sacar aunque sólo fuera una de la caja, frotarlo en la pared y calentarse los dedos! Y sacó uno. "¡Ris!" ¡Cómo chisporroteó hasta quedar encendido!

Daba una llama caliente y brillaba como una candela. Lo notó poniendo encima sus manitas. Era una lumbre encantadora y a la niña le pareció estar sentada ante una chimenea de salón con armazón de bronce y repisa de mármol. ¡Qué buen fuego ardía en el hogar y cómo desentumecía sus miembros! Pero, ¿qué era aquello? Cuando la niña fue a alargar los pies para calentarlos, se apagó la luz y se desvaneció la chimenea, no quedando más que un cabo de cerilla en su mano.

Frotó otra en la pared. se encendió y brilló una luz que, al proyectarse en el muro, dio a éste una transparencia que permitía ver el interior de la casa. Una mesa con blanquísimo mantel estaba llena de vajilla de porcelana de la China y se percibía un rico olor de pavo asado, relleno de manzanas y ciruelas. Y lo que más le gustó a la pobrecita fue que el pavo, con un tenedor y un cuchillo clavados en la pechuga, dio un salto, y, atravesando la sala, voló hacia ella. Pero en aquel preciso instante se acabó la cerilla y sólo pudo ver ya la fría y dura pared. Encendió otro y vio que estaba sentada cabe un árbol de Navidad, mucho más grande y más bonito que los que viera en los escaparates de las tiendas. Las verdes ramas brillaban con miles de candelas, alumbrando preciosas muñecas como aquellas de los escaparates, que la miraban sonriendo. La niña les tendió las manitas y... la cerilla se apagó. Pero las candelas del árbol de Navidad subieron muy alto hasta confundirse con las estrellas del firmamento. Una de ellas cayó dejando detrás un reguero de luz.

- Alguien se muere - pensó la niña, porque su abuela, la única persona que la amó y que había muerto, le dijo un día que cuando una estrella cae, un alma sube al cielo.

Frotó otro fósforo en la pared y se encendió en seguida. Y he aquí que, al resplandor de la luz, vio a su abuela, luminosa, radiante, buena y amable.

- ¡Abuelita! - exclamó -. ¡Oh! ¡Llévame contigo! Sé que cuando se me acabe esta cerilla te desvanecerás como el fuego de la chimenea, como el rico pavo asado y como el magnífico árbol de Navidad.

Y se apresuró a encender todas las cerillas que contenía la caja para que no desapareciese su abuela. Y las cerillas ardían con tal brío que alumbraban más que el sol, y su abuela, que aparecía más hermosa y más grande que antes, la tomó en sus brazos y se la llevó volando, por un camino de gloriosos resplandores, a las alturas celestes, donde no hacía frío, donde no se pasaba hambre, donde no se sufrían penas, porque era la casa de Dios.

En la helada madrugada encontraron a la niña sentada aún en el rincón de la calle, con las mejillas amoratadas y los labios entreabiertos en una sonrisa: muerta de frío durante la Nochebuena. El sol de Navidad se apresuró a amortajarla con sus primeros rayos. La niña estaba rígida, guardando aún en su delantal el paquete de fósforos, del cual había quemado una caja entera.

- Debe de haber intentado calentarse - dijo alguien.

Pero nadie adivinaba las preciosidades que había visto ni a qué gloria la había llevado su abuela a gozar de la Navidad.


Hans Christian Andersen




martes, 14 de marzo de 2017

EDITORIAL (Magazine No. 565)


Seguimos promocionando la Cátedra de Empuje de Manos que dirigirá el profesor Hernani Jiménez. Para más información: "Noticias Nei Wai-Jia Venezuela y más"

En nuestras secciones semanales, presentamos "365 Meditaciones Tao" de Ming Dao Deng, con el texto "Trabajo" y en la sección "Cuento", una narración de Lie Zi: "La hoja de Jade".

En este número del boletín Nei Dan, traemos, en nuestra sección Videos de la Quincena: Tai Chi: Final de la Competencia de Empuje de Manos de la Copa Mundial de Tai Chi Chuan 2004. Colaboraciones: Gala de Wushu Primavera 2016.

En la sección mensual "El sanador interno" (Adaliz Buitriago), presentamos el texto "El poder sanador de los abrazos".

En la sección "Artículos" les ofrecemos hoy la última parte del escrito "El arte de la neutralización" (Martin Bödicker), que versa sobre este aspecto marcial que se cultiva especialmente en el empuje de manos (Tui Shou)..

También les traemos hoy, en nuestra sección "Artículos del Archivo Nei Dan" el texto "El Espíritu de la Navidad desde una visión espiritual y científica" (Adaliz Buitriago).



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