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martes, 3 de diciembre de 2019

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 612)

EL ÓPALO


El ópalo, químicamente, es parecido al cuarzo, pero como en su interior contiene partículas de agua, no logró convertirse en cristal. Tiene una dureza de 5 a 6.5 en la escala de Mohs, con lo cual no es una piedra muy dura. Esas pequeñas partículas de agua que contiene lo hacen aún más frágil, pero como todo tiene su parte buena, por otro lado, le ayudan a dar belleza y movimiento a sus colores.

El juego de colores del ópalo es una característica única en esta piedra. El tono más común suele ser el blanco o lechoso. También los hay negros, anaranjados o rojos (llamados ópalos de fuego)  azules, marrones y hasta incoloros. 

El nombre del ópalo, deriva del sánscrito “upala” y significa “piedra preciosa”, aunque realmente no tiene las características necesarias para ser considerada como tal y es por eso que, para los gemólogos, está en la categoría de semipreciosa.

Sus principales yacimientos se encuentran en Australia, de hecho, es su piedra por excelencia. Méjico es buen productor de ópalos.  Honduras, Perú y España también tienen minas notables. Eslovaquia fue buen productor, pero sus minas ya están prácticamente extinguidas.

TIPS, HISTORIAS, MITOS Y LEYENDAS.
  • Los aborígenes australianos decían que El Creador bajaba a La Tierra en medio de un arco iris, y que al llegar a pisar suelo, esparcía sus colores en él y las piedras que tocaba las convertía en ópalos.
  • Para los árabes, esta piedra, dado su maravilloso juego de colores, sólo podía tener su origen en El Paraíso.
  • Napoleón le regaló a Josefina un ópalo llamado “El incendio de Troya”. Imagino que sería un ópalo de fuego.
  • Los que vayan a cumplir 14 años de casados, regálense un ópalo porque es la piedra de este aniversario.
  • Hay quienes creen firmemente en el ritual de pasar un ópalo por agua porque aparentemente, de esa forma, se atraen a los amores difíciles.
  • Para los romanos y los griegos era el símbolo de la gloria.
  • Los países del oriente consideraban que el ópalo era el símbolo de la esperanza y el protector de todos los males.

El ópalo es una piedra que despierta amor y odio. Hay gente que lo considera símbolo de éxito y poder, mientras que hay otros que lo repelen.  Esto último parece que se debe a un rumor que corrió como la pólvora y que se remonta al siglo XIX, donde el escritor Walter Scott, en la historia de “Ana de Geirstein”, narraba la vida de la bisnieta de un chamán persa que solía llevar siempre en su cabello un broche con un ópalo.  En una ocasión en que la piedra se mojó con una gota de agua, tanto ésta como su dueña, se convirtieron en cenizas.

A través de mi vida he visto varios ópalos, casi todos blancos o con bases lechosas, pero sólo una vez he podido observar un ópalo de fuego. Era ovalado, estrecho, de 2 centímetros de largo aproximadamente y con talla de cabujón. Me acuerdo perfectamente. Por unos segundos moví la piedra lentamente de un lado al otro y me enamoré de ella. El juego y centelleo de sus intensos colores, donde predominaba el rojo fuego, me hicieron pensar que algo tan bello, creado por la Madre Naturaleza, era imposible que pudiera tener energías extrañas. Imagino que Walter Scott en ningún momento pensó en la repercusión que su libro tendría sobre esta preciosa gema,  la cual, inclusive,  por este episodio que acabo de narrar, llegó al punto de tener prohibida su venta. Por eso jamás he estado de acuerdo con el dicho: “Las palabras se las lleva el viento”.

Quiero cerrar esta entrega reivindicando a esta piedra, ya que antes de esta historia gris, muy lejos de llevar con ella algún tipo de maleficio, era considerada la “representante” de todas las gemas, pues en ella se encontraban todos los colores que las otras pudieran tener.

En fin, repito, que las palabras no se las lleva el viento. Hay algunas que pueden hacer mucho daño, y aquellos que escribimos y jugamos con las letras, debemos tener especial cuidado. 
Anuchy Ulloa. 
Magazine No. 280 (01-06-10). 
Sección: "Las piedras del camino" (Anuchy Ulloa).





ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (ÍNDICE)

martes, 5 de febrero de 2019

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 601)


EL ZAFIRO


El zafiro es un óxido de aluminio que pertenece a la familia de los corindones. Estos últimos, son un tipo de mineral que no abunda mucho y suele presentarse en rocas aluminosas. Tiene una dureza de 9 en la escala de Mohs, por lo tanto es  muy fuerte y resistente. Por lo general, su roca madre es de origen eruptivo.

Los primeros  yacimientos donde fue extraído el zafiro, se encuentran en Sri Lanka. Los de esta zona son de muy alta cotización ya que tienen un azul único, de gran intensidad y también suelen ser de mucha pureza.

Birmania, Tailandia, Cachemira y Australia, tienen minas muy reconocidas. También existen yacimientos importantes en Rhodesia, Kenia, Brasil, Tanzania y Camboya.

Nuestra gema de hoy es de la misma familia que el rubí, otro corindón de gran belleza y alta cotización. La diferencia principal entre ambos, está en el color, mientras el rubí es rojo y mucho más escaso que el zafiro, éste puede presentarse en distintas tonalidades de azul, así como en amarillo, incoloro, rosa, verde, violeta, naranja y negro.

El color más conocido y comercial del zafiro es el azul. Dentro de este color hay diferentes tonalidades que van desde el azul cielo muy claro, hasta llegar a un matiz casi negruzco. El azul oscuro procedente de Birmania es muy buscado, así como el de Cachemira, cuyo tono es incomparable. Según se sabe, los yacimientos de Birmania y Cachemira, al igual que los de Sri Lanka, están casi agotados.

TIPS, HISTORIAS, MITOS Y LEYENDAS

Ø    La actual palabra zafiro deriva del latín “sapphirus”, en griego “sappheiros”.
Ø    En la antigüedad, se conocía por zafiro al actual lapislázuli.
Ø    A comienzos del siglo XIX se reconoció que tanto el zafiro como el rubí, ambos de la familia de los corindones, tienen la categoría de “piedras preciosas”.
Ø    En la Edad Media, los sacerdotes solían llevar consigo un zafiro porque al parecer los ayudaba a vencer sus instintos sexuales; también lo portaban porque les daba poderes divinos como el de bendecir y hacer alta justicia. El zafiro es el símbolo del apóstol Pablo.
Ø    El zafiro está muy relacionado con las monarquías europeas que suelen emplearlo frecuentemente  para la elaboración de las majestuosas “Joyas de la Corona”. Dicen que los reyes europeos gustan llevar joyas con alguna incrustación de zafiros porque la gema los protege de la envidia. Acordémonos que el príncipe Carlos de Inglaterra le regaló un precioso zafiro azul a la recordada y desaparecida Lady Di como regalo de pedida, aunque en este caso, no le trajo muy buena suerte a la pobre princesa de mirada dulce… Aquí, entre nos y bajo mi humilde opinión, yo creo que quien no le trajo mucha suerte fue su esposo y no la piedra, que realmente era preciosa.
Ø    No es fácil encontrar zafiros muy grandes, aunque hay algunos tan especiales y majestuosos que se les llega a otorgar nombre propio, por ejemplo:
Ø    “Estrella de la India”, es el mayor zafiro-estrella tallado de 536 quilates y se encuentra en el Museum of Natural History de Nueva York.
Ø    “La Estrella de Asia” de 330 quilates.
Ø    “La Estrella de Medianoche” de 116 quilates.
Ø    Hay otros zafiros muy famosos llamados St. Edward y Stuart, que forman parte de la colección de joyas de la Corona Inglesa.
Ø    “Blue Belle of Asia”, es un  famoso zafiro de 400 quilates y aunque su nombre se traduce como “Belleza Azul de Asia”, en realidad se encuentra en Inglaterra.
Ø    El Zar de Rusia tenía dentro de su fortuna en joyas varios zafiros, entre ellos, había uno que pesaba 249 quilates.
Ø    Tanto el zafiro como el rubí, pueden tener en su interior estrellas naturales que se hacen más visibles cuando la luz enfoca la piedra. Es algo realmente mágico hecho por la naturaleza pero como el hombre siempre trata de imitarla e inclusive, a veces, retarla, ha desarrollado métodos para copiar estas estrellas. Algunas suelen ser buenas imitaciones.
Ø    Los antiguos persas creían que nuestro planeta descansaba sobre un gran zafiro que prestaba su color al cielo… ¡Qué lindo!
Ø    Hay una historia judía que dice que Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios, habían sido grabados en una enorme piedra de zafiro.
Ø    En épocas remotas se creía que el zafiro guardaba los secretos del poder de la sabiduría. Es más, estaban convencidos que alguien que tuviera un problema o pasara por una encrucijada en su vida, si adquiría un zafiro y lo llevaban consigo, éste podría darle el don de descifrar el camino a seguir.
Ø    Muchas gemas han sido inspiración de escritores y poetas y el zafiro es una de ellas. John Milton se refería a las estrellas del firmamento como “zafiros vivos”.
Ø    Hay una leyenda muy linda que dice que Dios le dio a Noé un libro hecho de zafiro en donde estaban grabados todos los misterios del Universo y que la piedra y su contenido era tan brillante que en los oscuros días del Diluvio, alumbraba el arca con su luz y sabiduría.
Ø    A lo largo de la historia el zafiro ha representado cualidades como la verdad, sinceridad y fidelidad en las relaciones. Además se dice que trae paz, alegría y sabiduría a su dueño.
Ø    En el pasado, el zafiro era considerado un talismán protector contra espíritus malignos y otras criaturas desagradables de la noche.
Ø    Los antiguos consideraban a los zafiros-estrella como un talismán protector para viajeros y buscadores. Su fuerza era tal, que continuaba protegiendo a su dueño original incluso después que la gema ya no fuera de su propiedad.
Ø    Hay un zafiro muy famoso y antiguo que fue grabado representando la cabeza de Caracalla, apodo del emperador romano Marco Aurelio. También el Rey Visigodo Alarico, tenía en su cetro un zafiro grabado con su nombre y la siguiente frase: “Alarico, Rey de los Godos”… ¿Me pregunto si acaso tenía miedo olvidar su identidad e investidura?

Voy a confesar un secreto: hay algunas palabras que siempre que las oigo, me desagradan, aunque no tengan una connotación especial y también hay otras que siempre que las escucho me gustan y no sabría explicar el por qué. Las que me molestan no se las diré, pero sí les revelaré una que me fascina y es “medianoche”. Esa palabra es tan linda como el llamado “zafiro de medianoche”, que es una categoría de zafiros de excelente calidad y de un azul oscuro absolutamente intenso, brillante e inigualable. Como todo lo que tiene tantas cualidades, es muy difícil de encontrar.
Anuchy Ulloa
Nei Dan Magazine No. 276 (04-05-10)
Sección: "Las piedras del camino" (Anuchy Ulloa)




martes, 5 de junio de 2018

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 594)


LA TURQUESA


El nombre de la turquesa proviene del francés “pierre turquoise” que significa piedra turquesa o piedra turca y aunque Turquía no es un país que se caracterice por tener producción de esta gema, fue desde allí por donde se empezó a comercializar.

La turquesa es un fosfato alumínico potásico, con inclusiones de cobre. Tiene una dureza de 5 a 6 en la escala de Mohs, por lo tanto no es una piedra especialmente resistente. Es porosa y opaca.

El color de la turquesa va desde los tonos celestes hasta los verdosos y por lo regular presenta manchas o vetas tanto negras como marrones, denominadas por algunos como “la madre de la turquesa”.

Hay yacimientos de turquesas en diferentes lugares de nuestro planeta, siendo Irán un puntal en la explotación de esta piedra, ya que posee varias canteras importantes. Merece especial mención un yacimiento que está ubicado a 2.000 metros de altura, en una mina escondida en lo alto de una montaña de nombre Ali-mersai, cuyas turquesas son de alto valor económico y de una belleza única.

También en Sinaí, llamado por sus mismos habitantes “el país de las turquesas”, se encuentran minas con ejemplares de alta cotización. Quizás uno de los más importantes yacimientos de esa zona es uno ubicado a 4.000 metros de altura, debajo del cual  reposa un templo en honor a la diosa Hathor. ¡A qué alturas se encuentran algunas turquesas!, ¿verdad?

Hay una mina de turquesas en Cáceres, España, cuyas rocas son muy cotizadas por su precioso color.

También hay minas importantes en varios estados de los Estados Unidos de América, así como en Australia, Chile, Afganistán, China, Australia. En realidad, la turquesa no es una piedra difícil de encontrar, pero lo que sí es cierto, es que algunas de las que se venden como “turquesas legítimas”, no son más que muchas de las muy buenas imitaciones que  pueden confundir hasta a los más entendidos.

TIPS, HISTORIAS, MITOS, Y LEYENDAS:
  • La turquesa es una piedra a la que se le atribuyen propiedades protectoras contra la mala suerte.
  • En el México antiguo, las turquesas se reservaban sólo para rendir honores a los dioses. Nadie más podía portarlas.
  • El famoso escarabajo (de la protección), hecho de turquesa, se le atribuye a los antiguos egipcios.
  • Es la piedra azul por excelencia, y se la relaciona directamente con el mar, por eso se dice que es la protectora de los marineros o de aquellos que emprendan viajes por aguas marinas. El gran navegante Cristóbal Colón, siempre que emprendía una travesía por mar, llevaba una turquesa consigo.
  • Para los habitantes del Tibet, la turquesa es la representación del agua y del cielo.


Hay un detallito que no me gustaría dejar pasar por alto y lo dirijo principalmente a las damas, ya que nosotras somos las que solemos usar más, tanto las turquesas como las perlas y los corales. Yo les recomendaría no exponerlas al perfume, cosméticos o cualquier producto químico, ya que las vuelven opacas y hacen que pierdan la intensidad de su brillo e inclusive su color. He visto turquesas que de un azul intenso, por exposición a estos químicos, se volvieron verdosas o amarillentas. Ya saben que las piedras son caprichos de la naturaleza y, a veces, protestan.

Anuchy Ulloa
Nei Dan Magazine No. 272 (06-04-10)
Sección: "Las piedras del camino"



ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (ÍNDICE)

martes, 18 de julio de 2017

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 580)

EL JADE


A nosotros, los amantes de las artes marciales chinas, se nos suele despertar mucha curiosidad por todo lo que rodea a esta cultura oriental. Como en esta sección me corresponde hacer reseñas sobre las piedras, hoy haré referencia a la más emblemática y representativa de la historia de China: el jade.

Curiosamente, cuando hablamos del jade no nos referimos a una sola piedra, sino a dos: la nefrita y la jadeita.

LA NEFRITA, cuyo nombre proviene del griego nephros (riñón), es una piedra de un color blanco grisáceo o blanco verdoso. A veces se presenta con variaciones amarillentas o pardas. Tiene una dureza de 6 a 6.5 en la escala de Mohs y químicamente es un silicato de magnesio, hierro y calcio.

Sus yacimientos principales se encuentran en China, Turkestán, Siberia y Suiza. También hay algunos en Brasil, Perú, Alaska, Nueva Zelanda, EE.UU, Australia y Venezuela.

LA JADEITA, debe su nombre a los conquistadores españoles que la denominaron “piedra de ijada”, ya que cuando llegaron a América observaron a los aborígenes usar esta roca para curar los males del riñón. Hay que acotar que ijada es el nombre que se da a cada una de las cavidades que están entre los huesos de las caderas y las costillas, o sea, en la zona de los riñones.

La jadeita, aunque su base es de un tono lechoso, su color característico es el verde, siendo el tono verde esmeralda el más preciado. Tiene una dureza 6.5 a 7 en la escala de Mohs y químicamente es un silicato de sodio y aluminio.

Sus yacimientos principales se encuentran en Birmania (donde hay más abundancia) y  en Guatemala (la de mejor calidad). También se localizan en Alaska, Méjico, Costa Rica, Venezuela, Nueva Zelanda, China y Turkestán.

Teniendo en cuenta el origen del nombre de la nefrita y de la jadeita, podemos entender que desde la antigüedad, a estos dos jades se les confieren propiedades terapéuticas relacionadas con los riñones.

TIPS, HISTORIAS, MITOS, Y LEYENDAS:
Ø  AMÉRICA:
Ø  En la América Central precolombina, donde era tan preciado el oro, este, a veces perdía terreno y valor frente al jade.
Ø  El jade ya era muy utilizado por los aztecas y por los mayas. Estos últimos extraían la jadeita de Guatemala. Con ella, ambas civilizaciones hacían armas, amuletos y otros enseres de su utilidad. También lo usaban en medicina como remedio para extraer los cálculos renales y calmar las inflamaciones y los cólicos de los riñones.

Ø  CHINA:
Ø  Los chinos denominan al jade (entiéndase siempre a la nefrita y a la jadeita) con el sonido “yü” o “yü-chi”.
Ø  La pasión de los chinos por el jade data de la era neolítica, cuando extraían la nefrita de los Montes de Kulun, pero cuando en el siglo XVIII les llegó de Birmania la preciosa jadeita, esta hizo desplazar a la nefrita como la piedra imperial, para convertirse ella en la gema de los emperadores, cuyas tumbas, al igual que las de sus familiares, las solían elaborar con jade.
Ø  Ya en la antigüedad, para los chinos el jade era una piedra tan importante, que le atribuían las cinco virtudes principales, como son: la modestia, la justicia, la caridad, el valor y la sabiduría.
Ø  Confucio, apasionado de esta piedra, decía de ella: «Los jades son blandos, lisos y brillantes como la benevolencia; fuertes, compactos y hermosos como la inteligencia; de bordes afilados, sin ser cortantes, como la justicia; su belleza es elevada a pesar de no esconder defectos, como la sinceridad; su sustancia, contenida en los cursos de agua y en las laderas de las colinas brilla como los cielos y si es golpeada emite notas largas y claras como la música celeste».
Ø  El  jade en China, ocupa lugares muy significativos dentro del taoísmo, la filosofía, la literatura, el feng shui y mejor paro de contar.
Ø  En la antigua China y para algunos estudiosos del cosmos, había la creencia de que El Cielo era redondo y La Tierra cuadrada. Es por eso que cuando hacían rituales al Cielo, usaban piezas de jade redondo, en cambio, cuando los rituales eran hechos para los espíritus de La Tierra, usaban piezas de jade cuadradas o rectangulares.
Ø  Hay una bebida china denominada “El divino licor”, hecho a base de arroz, agua del rocío de la noche y jade, todo en la misma proporción, que después de un proceso, se cuela y se convierte en un elixir.
Ø  Aunque los chinos valoran el jade como “piedra preciosa”, en realidad no lo es, ya que el jade (nefrita y jadeita) en los mercados internacionales se vende por peso, mientras que las piedras preciosas se venden por quilates.
Ø  Los centros de expertos talladores de jade en China, se encuentran principalmente en Pekín y Hong Kong, aunque esto no quiere decir que en otras poblaciones del país no hayan grandes profesionales en la talla de la roca, cuyo valor aumenta considerablemente, dependiendo del artista que la trabaje.
Ø  En China, los trabajos con jade han logrado un nivel tan alto de especialización, que hay piezas que se consideran verdaderos tesoros de arte, alcanzando sumas excesivamente elevadas.
Ø  Cuando los diamantes comenzaron a utilizarse en la China, según algunos datos antes del año 1.000 AC (Antes de Cristo), se les valoraba más por el hecho de que con ellos se podía grabar sobre el jade (roca muy dura), que por su propio valor.
Ø  Meses antes de las Olimpiadas Beijing 2008, se reunieron un grupo de expertos artistas para diseñar unas medallas que fueran la perfecta mezcla del olimpismo y la milenaria cultura china. 
Decidieron que el reverso del galardón olímpico llevara una incrustación de una “rueda” de jade, distribuyéndolo de la siguiente manera: las medallas de bronce, llevarían el aro de jade verde oscuro; las de plata, verde claro y las de oro, jade blanco. Al parecer esta sería la primera vez que una medalla olímpica llevaría la incrustación de una piedra… pero es que no se trataba de cualquier piedra, sino del jade, que para los chinos es un digno representante de los virtuosos.

Sería interminable seguir hablando del jade y su relación con la historia de China, sin olvidar que también es muy importante en la historia del Japón y otros países asiáticos, así como también para algunos países europeos y como bien dije al principio, para nuestra América.

Espero que en este breve espacio haya podido sintetizar algunos datos de su interés.

Anuchy Ulloa
Nei Dan Magazine No. 264 (26-01-10)
Sección: "Las piedras del camino (Anuchy Ulloa)



martes, 16 de mayo de 2017

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 573)

LA ALEJANDRITA


Un veintiuno de julio, el día de mi veintiún cumpleaños, me regalaron una alejandrita. No estaba montada en joya alguna, era simplemente la piedra metida en una cajita de cristal, encima de un algodón blanco. La persona  que me la obsequió, que ya no está con nosotros, me dijo: -Toma una Alexandrita, apréciala, es una gema muy bella y difícil de encontrar, ya verás, ya verás…

No le hice preguntas, ya que quien me había dado esa rara gema era alguien que me merecía el máximo respeto, pero yo me cuestioné: “¿por qué me regalará esta piedra?, con lo fácil que sería regalarme cualquier otra cosa”. Después, pensando con más calma, atribuí ese presente tan especial al hecho que en una ocasión, en una reunión donde estaba esta persona que me conocía desde muy niña, me oyó comentar con entusiasmo sobre mi nuevo trabajo en el que siempre estaban incluidas las pequeñas rocas y además se me ocurrió decir que tenía pensado hacer una sencilla colección. De todos modos, yo consideraba que bien me podía haber regalado algo más barato, propio de una incipiente coleccionista, como yo pretendía ser.

Con el “lujo” de alejandrita comencé mi colección, en la que fui juntando piedritas con poco valor, lo normal en un principiante y además con escasos medios económicos. Las tenía todas etiquetadas en una caja de plástico especial para estos menesteres y que tiene las divisiones apropiadas para cada piedra. La alejandrita no “pegaba” allí, por eso la mantuve en su cajita de cristal.

Mi trabajo con las piedras cada día me gustaba más. En una ocasión, mi jefe me dijo: -Anuchy, si quieres ascender en la empresa, debes saber algo más sobre la materia con la que trabajas. Necesitaba conocimientos básicos para verlas más a fondo, debía saber su composición química, dureza, peso específico y yacimientos más importantes, porque a veces, dependiendo del aspecto de la piedra, se puede identificar de dónde proviene, y un largo etc.; en fin, que tenía que "reconocer" las piedras, inclusive debía saber usar algunos aparatos para identificarlas dentro de su complejo mundo. Era la condición para ascender y no lo pensé dos veces. Estudié cursos cortos de gemología y fueron suficientes, no para ser erudita en ese campo ni mucho menos, pero sí para subir un peldaño más en mi trabajo, también para maravillarme de la naturaleza y cautivarme por la ciencia que estudia estos minerales.

El tiempo y la vida, que no paran su curso trazado, y al parecer, “habían decidido” mostrarme varios de los “caminos de las piedras”, hicieron que un día, en una simple merienda con unas amigas, conociera a una señora que las estudiaba desde el punto de vista terapéutico y esotérico, algo absolutamente desconocido por mí. En medio de una conversación cualquiera, sin ton ni son, esta mujer me preguntó mi signo. Le respondí mecánicamente: -Cáncer.  Ella me dijo: - Las piedras de tu signo son: la perla, la piedra de luna y la alejandrita. De inmediato me vino a la mente mi bella gema y el día de mi veintiún cumpleaños. Involuntariamente pensé: ¿habrá sido entonces, el motivo de aquel regalo?. Yo seguía en mi terquedad y me repetí en silencio, lo mismo que años atrás:- ¡Pero si hubiera sido mucho más simple y barato regalarme una perla o una piedra de luna!. Esto no paró ahí…

Un día leyendo un libro de gemología, supe el origen del nombre de la alejandrita y me volví a preguntar si acaso aquella preciosa piedra que me habían regalado un veintiuno de julio, cuando yo cumplía la mayoría de edad, me la habían dado por lo que viene a continuación:

La alejandrita o alexandrita fué descubierta en Los Urales (Rusia), justo cuanto el Zar Alejandro II cumplía la mayoría de edad: sus ¡VEINTIÚN AÑOS! y la "bautizaron" con ese nombre en honor al zar y también por los colores de la realeza rusa: el rojo y el verde.

La alejandrita, junto con el Ojo de Gato, pertenecen a la familia de los crisoberilos, pero la más preciada es la piedra del zar. No sólo es la más valiosa dentro del grupo de los crisoberilos sino que puede ser más valiosa inclusive que un diamante.

Algunos sabemos que las denominadas "piedras preciosas", son aquellas que por su belleza, dureza y dificultad al conseguirlas, se emplean en joyería y suelen ser montadas en oro o platino, nunca en metales de poco valor. Las "piedras preciosas" por siempre reconocidas son el diamante, la esmeralda, el rubí y el zafiro, pero hay algunos prestigiosos gemólogos que también consideran a otras piedras como preciosas, ya que sus características y belleza las catapultan a esa categoría. La alejandrita es una de ellas. Tiene una dureza de 8.5 en la escala de Mohs, es de una belleza única y no abunda. Por si esto fuera poco tiene la rareza, yo diría la magia de cambiar de color. De día, con luz natural es verde, como si de una esmeralda se tratara y de noche, bajo la luz artificial se torna roja o frambuesa como un rubí. ¡Cuántas veces yo abría la pequeña caja de cristal donde ella reposaba en su almohadita blanca de algodón!. La veía de día con luz natural, y sí, era verde y cuando la volvía a ver en la noche era como rojiza pero si la ponía bajo una lámpara parecía un rubí.

Nuestra piedra de hoy es transparente y translúcida y aunque tiene mucha dureza, es necesario tener cuidado al trabajarla porque no admite mucha presión y si se le somete a temperaturas muy elevadas cambia de color...¡sensible la chica!

Sus yacimientos de Los Urales están prácticamente agotados. Hay alguno en Ceilán, Tasmania, Rhodesia, USA y Madagascar, también casi extinguidos. Por años se había hecho casi imposible conseguir una alejandrita, hasta que 1987 se encontró un importante yacimiento en Minas Gerais (Brasil); y en el año 1995 otro en Tanzania. El ejemplar mayor, registrado pesa 66ct y está en un museo de Washington.

La alejandrita es una piedra tan rara, bella y exótica que en una época, un gemólogo de Tiffany, fanático de esta gema, hizo que la famosa casa diseñara varias joyas importantes con  ella, que montaba en platino.

¡Bueno!... y ahora les tengo que decir que ya no tengo mi alejandrita, porque hace algún tiempo unos malvados ladrones que entraron en mi casa se llevaron las pocas prendas que yo tenia, entre ellas mi pequeña colección de piedras que a duras penas y con el paso de los años,  había logrado formar. Con ella se fue la reina, la zarina,  la más preciada para mí y no sólo por su belleza y valor económico sino por su historia conmigo, pero por sobretodo, sin duda alguna,  porque me la regaló un ser entrañable, que de forma generosa y sin darme explicaciones me la dio. Yo, a ciencia cierta, nunca supe el motivo. Quizás por algo de lo anteriormente expuesto, no lo se. De lo único que me llegué a enterar es que esa piedra le perteneció por años…algo que le agrega más valor sentimental.

Cuando el director del Nei Dan Magazine, el profesor Roberto Chacón me invitó a que colaborara en la revista y llegamos a un acuerdo, yo con libre albedrío pero de forma muy formal, hice en mi cabeza un formato, un esquema a seguir para elaborar esta sección...¡Ya lo pasé por alto!, pero no es mi culpa, es mi forma de ser poco estereotipada, unida al recuerdo "perturbador" de mi apreciada alejandrita, aquella que cual Zarina de Rusia, me regalaron el día de mis veintiún cumpleaños. Ella fue una "piedra de mi camino".


Aprovecho que estamos finalizando el año para enviarles un cordial saludo a todos los lectores del Nei Dan Magazine, así como al director de la revista, a todo el equipo de redacción y colaboradores y desearles/me J, unas fiestas de fin de año muy felices y un año nuevo 2.010 lleno de dicha: salud, amor, paz…y algún dinerito.
Anuchy Ulloa
Nei Dan Magazines No. 256  (10-11-09) y No. 260 (08-12-09)
Sección: "Las piedras del camino" (A. Ulloa)




martes, 21 de marzo de 2017

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 566)

FELDESPATOS:
PIEDRA DE LUNA Y PIEDRA DE SOL

Los feldespatos son minerales que por lo regular suelen presentarse en las rocas ígneas, de hecho, es esencial su presencia para la clasificación de dichas rocas.

Feldespato es el nombre genérico que se aplica a un grupo de minerales cuya composición principal es silicato de: aluminio, calcio, sodio y/o potasio.

Ya en la prehistoria, el feldespato era empleado como “munición” de combate entre tribus enemigas, que se lanzaban pequeños trozos de las rocas para agredirse. Pero no sólo lo usaban para apedrear al enemigo, ya que también tallaban ídolos que conservaban como preciados amuletos.

Hoy comentaré sobre dos piedras que pertenecen al grupo de los feldespatos, comúnmente conocidas con nombres que incitan al romance, y por supuesto, a montones de leyendas que requerirían amplio espacio; de manera que, de forma sencilla y simplificada, les contaré algunas curiosidades de estas dos gemas, consideradas semipreciosas.

LA PIEDRA DE LUNA O ADULARIA


Es un silicato de aluminio y potasio, cuya dureza es de 6 a 6.5 en la escala de Mohs. Su aspecto blanquecino, semi-traslúcido, tiene un brillo iridiscente o nacarado con reflejos azules. Si la observamos a través de un microscopio y con buena luz, se le pueden divisar especies de escamas que son inclusiones de diferentes feldespatos y producen un efecto llamado adularescencia. Aunque hay piedras de luna con otros colores como el rosa, amarillo y castaño claro, la más conocida así como la más usada en joyería, es la descrita al principio.

Los yacimientos principales se hayan en Ceilán, India, Norte América, Alpes Suizos y Bolzano (Italia).

HISTORIAS, MITOS, Y LEYENDAS:
Ø  Algunos apasionados por esta piedra, la denominan Piedra de la Madre Tierra, porque dicen que ayuda a crear vida, protegiendo contra la esterilidad.

Ø  Los antiguos romanos creían que la piedra de luna, había sido creada por un claro de luna, nuestro bello satélite.

Ø  También se dice que es una piedra capaz de variar su coloración, dependiendo del estado de ánimo de quien la porte. Hay quienes aseguran que transmite ternura y pasión.

Ø  Antiguamente se decía que los amuletos hechos con esta piedra, si se colgaban en los árboles frutales, producían buenas cosechas.

Ø  Piedra de luna, adularia, moonstone, selenita (selena-luna), piedra de la Madre Tierra

PIEDRA DE SOL O FELDESPATO AVENTURINA


Es un silicato de aluminio, sodio y calcio, cuya dureza es de 6 a 6.5 en la escala de Mohs. Su aspecto es de tonos rojizos, naranjas y pardos. Puede tener destellos dorados, producidos por inclusiones de hematite, que a veces, pueden hacer que se confunda con la piedra lluvia de oro. Por otra parte, su nombre (aventurina), también produce confusión con el cuarzo aventurina, con el que no tienen nada que ver, ni en su composición ni en su aspecto físico.

También es conocida como oligoclasa, nombre proveniente del griego “oligos” y “clasis”, que significa "pequeñas roturas", ya que al igual que la piedra de luna, al ser vista bajo aumento presenta un aspecto escamado.

Los yacimientos principales se hayan en Rusia, Noruega, España, EEUU, Canadá, Brasil e India.

HISTORIAS, MITOS, Y LEYENDAS:
Ø  El nombre de feldespato aventurina, le fue otorgado en el no muy lejano siglo XVIII, cuando por una simple “aventura”, fue descubierta.

Ø  Se afirma que el papa Clemente VII, no se desprendía de su amuleto: una piedra de sol con una particular veta dorada que se “movía” junto con la posición del sol a través del día.

Ø  Piedra de sol,  feldespato aventurina, oligoclasa…


Y ahora digo yo: Sería bueno probar el intercambio de estas piedras entre dos enamorados porque podría producirse un maravilloso eclipse de amor…¡Uf, me inspiré!... Es que las piedras también son poesía…
Anuchy Ulloa
Magazine No. 252 (13-10-09)
Sección: "Las piedras del camino" (Anuchy Ulloa)