martes, 17 de septiembre de 2019

ARTÍCULO (Magazine No. 607)

¿POR QUÉ LEEMOS POESÍA EN LAS CLASES DE TAIJI-QIGONG? (VII)

Poemas sobre el Tai Chi Chuan

“Desde la cuna hasta la sepultura pasamos por
 un proceso de hacernos y des-hacernos; todo el tiempo
estamos en nuestro camino hacia algo distinto.
La Jornada Alegórica del T'ai-chi Ch'uan
nos muestra estas etapas naturales
de transformación con gran claridad.”
Gerda Geddes
Buscando la Aguja de Oro

El Tai Chi Chuan en tanto arte poiético, íntimamente ligado a la poesía, también ha inspirado e inspira hoy día a maestros, practicantes y admiradores, al canto poético, la más de las veces sobre el arte mismo y sus experiencias iluminadoras.


De los poemas tradicionales dedicados al Tai Chi Chuan, destaca la Oda al Boxeo Tai Chi, atribuida Li I-yü. Esta Oda dice así:

ODA AL BOXEO TAI CHI
Nuestro fundador nos ha transmitido un arte realmente maravilloso;
Lo duro, lo suave, lo lleno y lo vacío cambian según la situación.
Busca diligentemente la verdad en las enseñanzas,
Y examina  profundamente lo interno, lo externo, lo tosco y lo fino.
Cuando el oponente se aproxima, le atraigo hacia mí;
Cuando retrocede, yo le sigo.
Si tu vacío no oculta la plenitud, no es un vacío eficaz;
Si tu plenitud no contiene vacío, es estúpido asumir riesgos.
En el vacío, adáptate a las situaciones cambiantes;
Busca la perfección en el principio de la redondez.
Cuando el adversario utilice presionar, neutralízalo con girar hacia atrás;
Cuando se acerque a ti, utiliza partir.
Tirar hacia abajo y empujar se alternan entre sí,
Y tanto ataque como defensa tienen sus principios.
Todo el cuerpo es como un chi continuo,
Tan unificado como la esfera del Tai Chi.
Para atraer al oponente desde cualquier punto;
Mi cuerpo entero es, todo él, mano.
Sin embargo, si no se distinguen claramente ataque y defensa,
Lleno y vacío no tendrán ninguna base.
Es como la luna llena del séptimo mes,
Cuya luz ilumina al mundo entero.
Cuando tu entrenamiento haya alcanzado el nivel del vacío,
Entonces la distinción entre ataque y defensa ya no existirá.

El poema moderno más famoso sobre el Tai Chi Chuan, es sin lugar a dudas el de Allen Ginsberg (1926-1997): “En mi cocina en New York”. Este poema versa sobre la práctica de la forma de Taijiquan en una cocina muy pequeña, intentando concentrarse en medio de todo tipo de distracciones. Ginsberg estudió Tai Chi con Bataan Faigao (a quien dedica el poema), quien fuera alumno del famoso maestro Zheng Manqing, último discípulo de Yang Chengfu.

IN MY KITCHEN IN NEW YORK
by Allen Ginsberg
for Bataan Faigao

Bend knees, shift weight
Picasso’s blue deathhead self portrait
tacked on refrigerator door

This is the only space in the apartment
big enough to do t’ai chi

Straighten right foot & rise–I wonder
if I should have set aside that garbage
pail

Raise up my hands & bring them back to
shoulders–The towels and pyjama
laundry’s hanging on a rope in the hall

Push down & grasp the sparrow’s tail
Those paper boxes of grocery bags are
blocking the closed door

Turn north–I should hang up all
those pots on the stovetop
Am I holding the world right? That
Hopi picture on the wall shows
rain & lightning bolt

Turn right again–thru the door, God
my office space is a mess of
pictures & unanswered letters

Left on my hips–Thank God Arthur Rimbaud’s
watching me from over the sink

Single whip–piano’s in the room, well
Steven & Maria finally’ll move to their
own apartment next week! His pants’re
still here & Julius in his bed

This gesture’s the opposite of St. Francis
in Ecstasy by Bellini–hands
down for me

I better concentrate on what I’m doing
weight in belly, move by hips
No, that was the single whip–that apron’s
hanging on the North wall a year
I haven’t used it once
Except to wipe my hands–the Crane
spreads its wings have I paid
the electric bill?

Playing the guitar do I have enough $
to leave the rent paid while I’m
in China?

Brush knee–that was good
halavah, pounded sesame seed,
in the icebox a week

Withdraw & push–I should
get a loft or giant living room
The land speculators bought up all
the sqaure feet in Manhattan,
beginning with the Indians

Cross hands–I should write
a letter to the Times saying
it’s unethical

Come to rest hands down knees
straight–I wonder how
my liver’s doing. O.K. I guess
tonite, I quit smoking last
week. I wonder if they’ll blow
up an H Bomb? Probably not.

-Manhattan Midnite, September 5, 1984

Allen Ginsberg

(EN MI COCINA EN NEW YORK
por Allen Ginsberg
para Bataan Faigao

Doblar las rodillas, cambiar de peso
Autorretrato azul de craneo de Picasso 
clavado en la puerta del refrigerador

Este es el único espacio en el departamento. 
lo suficientemente grande como para hacer t'ai chi

Estire el pie derecho y levántese, me pregunto 
si hubiera dejado a un lado ese cubo de basura 

Levanta mis manos y tráelas de vuelta a 
los hombros – Las toallas y el pijama 
la ropa cuelga de una soga en el pasillo

Empuja hacia abajo y agarra la cola del gorrión 
Esas cajas de papel de bolsas de supermercado están 
bloqueando la puerta cerrada

Gire hacia el norte, debería colgar todo 
esas ollas en la estufa 
¿Estoy sosteniendo bien al mundo? Esa 
foto Hopi en la pared muestra 
lluvia y rayo

Gira a la derecha otra vez, a través de la puerta, Dios
mi espacio de oficina es un desastre de 
fotos y cartas sin respuesta

Dejado en mis caderas, gracias a Dios Arthur Rimbaud 
mirándome desde el fregadero 
Látigo simple – piano en la sala, ¡bueno 
Steven y María finalmente se mudarán a su 
propio departamento la semana que viene! Sus pantalones están 
todavía aquí y Julius en su cama

Este gesto es lo contrario de San Francisco 
en éxtasis por Bellini – manos 
abajo para mí

Mejor me concentro en lo que estoy haciendo
peso en el vientre, moverse por las caderas 
No, ese era el látigo simple, ese delantal 
colgado en la pared norte un año 
No lo he usado ni una vez 
Excepto para limpiarme las manos, la Grulla 
extiende sus alas he pagado 
la factura de la luz?

Tocando la guitarra ¿tengo suficientes $ 
dejar la renta pagada mientras estoy 
¿en China?

Cepillarse la rodilla, eso estuvo bien 
halavah, semillas de sésamo machacadas, 
en la nevera una semana

Retirar y empujar, debería 
obtener un desván o sala de estar gigante 
Los especuladores de tierras compraron todo 
los pies cuadrados en Manhattan, 
comenzando con los indios
Cruzar las manos: debería escribir 
una carta al Times diciendo 
no es ético

Ven a descansar manos abajo rodillas 
heterosexual, me pregunto cómo 
mi hígado está haciendo OK, eso creo 
esta noche, dejé de fumar por última vez 
una semana. Me pregunto si van a explotar 
hasta una bomba H? Probablemente no.

-Manhattan Midnite, 5 de septiembre de 1984)

Allen Ginsberg reads "In My Kitchen In New York..."

Como dijimos en la primera parte de este texto, el maestro Zheng Manqing era conocido como el Maestro de las Cinco Armonías: Taijiquan, MTC, poesía, pintura y caligrafía. Manqing dejó muchos ensayos y poemas. Aquí traemos un poema referente al Tai Chi:

Zheng Manqing

TAI CHI
Tai Chi Chuan has no opinion. It has no intention. It is an idea without motive.
It is an act without desire. It is, properly, the natural response to an outside force, not being perceived as such.
For in nature, all are the same, everything is one. That which attacks is the same as that which responds, the same force – redirected and recycled.
When you initiate an ill-intentioned move, it comes back on you.
The principles of tai chi are the same principles behind the inner mechanism of the great engine of the universe.

(TAI CHI
Tai Chi Chuan no tiene opinión. No tiene intención. Es una idea sin motivo.
Es un acto sin deseo. Es, correctamente, la respuesta natural a una fuerza externa, no se percibe como tal.
Porque en la naturaleza, todos son lo mismo, todo es uno. Lo que ataque es igual a lo que responde, la misma fuerza - redireccinada y reciclada.
Cuando inicias un movimiento intencionado enfermo, vuelve a ti.
Los principios de Tai Chi son los mismos principios detrás del mecanismo interior del gran motor del universo.)

El Tai Chi Chuan, dentro y fuera de China, como “poesía en movimiento”, motiva a poetas, literatos y, también, a personas comunes al canto poético, ya que sienten que sólo el lenguaje poético sirve para transmitir las cualidades y matices reveladores dados por sus experiencias con el arte y por el lento impregnarse sus vidas con el Tai Chi. Del dramaturgo argentino Ariel Barchilón, les traemos este poema, recopilado por Conchi Llanos (1):

LOS ÁRBOLES NO HACEN TAI-CHI….
Los árboles no hacen Tai Chi
son Tai Chi.
Sólo tienen ser y permanecen en él naturalmente.
Si el viento los empuja, ceden.
Si la lluvia cae, la absorben.
Si el otoño llega, dan sus hojas.
Si el hacha los corta, caen.

El agua no hace Tai Chi
es Tai Chi
ella no puede elegir ni rechazar.
Sólo tiene ser y permanece en él naturalmente.
Si encuentra un abismo, se precipita.
Si una roca la detiene, espera.
Si el sol la quema, se evapora.
Si el frío muerde se detiene.

Las nubes no hacen Tai Chi
son Tai Chi
ellas no pueden esforzarse por llegar a una meta.
Sólo tienen ser y permanecen en el naturalmente.
Si el viento las dispersa, viajan.
Si el sol las ilumina, brillan.
Si un pájaro las toca, lo albergan.

Los hombres éramos Tai Chi,
pero dejamos de serlo.
Por eso, entre todos los seres,
nosotros hacemos Tai Chi,
para volver a serlo.
El Tai Chi es un arte creado por los chinos,
pero no es de los chinos.
Es de las nubes, los árboles y el agua.
Es una de las posibilidades humanas
de comprender que el cuerpo es un árbol;
que los pensamientos, nubes;
y los sentimientos agua.

Nos hemos apartado o hemos ido
muy lejos, pero podemos volver.
El hacer del no hacer del Tai Chi es
uno de los caminos.

Este poema también aparece en el Website de Conchi Llanos:

Invisible en el abrazo de la quietud, yace el movimiento.
Y dentro del mismo, la quietud se oculta.
Que todo movimiento se llene de consciencia y significado.
Si puedes hacer esto, el esfuerzo del no esfuerzo aparecerá.
Todo el cuerpo debe ser flexible y suave.
La cabeza suspendida como si colgara desde arriba, de un solo peso.
Permanece despierto, buscando el significado del propio Tai Chi.
Si el cuerpo se dobla o estira, si se abre o se cierra, que el camino natural sea el camino.

Al principio, los estudiantes escuchan las palabras del maestro.
Si aprenden con atención y constancia, la habilidad se desarrollara sola.
¿Quién puede decirme cuál es el principio fundamental del Tai Chi?
La mente despierta viene primero y el cuerpo le sigue.
¿Quién puede decirme el significado y la filosofía del Tai Chi?
Juventud eterna y una vida larga y saludable, que significa una primavera siempre presente.

Bello texto. Se sugiere que es una traducción, pero no se dice de qué idioma ni cuál es el autor. Se parece a La canción de las trece posturas en la versión que aparece en el libro de Paul Crompton Tai Chi; su conocimiento y práctica, de modo que puede tratarse de una de las tantas versiones de dicho poema.

Otro poema que aparece en el ya indicado website, se atribuye a Wu Yu-seong:

Que tu espíritu sea como un gato cazando un ratón.
Que tus movimientos sean los de un halcón suspendido en el aire para cazar un conejo.
En la acción, fluye como un río. En la quietud, permanece como una montaña.
Recoger tu Chi debe ser como tensar un arco.
Liberar tu Chi debe ser como soltar una flecha.
Tu mente es el general, tu Chi es la bandera y el mástil de la bandera.
Cuando se moviliza la energía, debe hacerse como los movimientos de un gusano
de seda al hacer el capullo.

Un poema de una cultora de Tai Chi, Amira (sin más señas), autora de The Tai Chi Handbook, dice así:


TAI CHI

Moviéndose con el flujo
De la fuerza chi,
Firme a tierra, empujando hacia adelante, volviendo hacia atrás
pronto obtendrás la habilidad

Círculos dentro de círculos,
Manos como nubes
Balance de dualidad de ying y yang,
Relaja la mente.

Movimientos rítmicos elevan el estado de ánimo,
Apacible, fácil y suave.
Quédate quieto en el movimiento,
Muévete en la quietud estando presente en el momento.

La calma restaura el conflicto, el estrés desaparece …
El Tao es el camino.
A la armonía con nuestra naturaleza,
La vida es una aventura,
Como un río encuentra su curso,
Nunca lucha contra su Fuente.
Aprendiendo a dejar ir,
Es como crecemos
Siente el hormigueo de energía a través de tu cuerpo,
Salud equilibrada que encarnarás
Sintonizado y alineado  al flujo de la vida
en perfecta unicidad y unidad
Conectado al Grandioso

Los llamados “clásicos del Taijiquan” son recopilaciones de cantos y odas dedicadas al arte, y de versos más pequeños que sirven como koans sobre determinados aspectos esenciales del Tai Chi. Uno de estos textos poéticos clásicos es La canción del círculo libre, también atribuida a Li I-yü. De la misma presentamos una parte:

LA CANCIÓN DEL CÍRCULO LIBRE
Dentro del círculo, Ch’ien (el Cielo) y K’un (la Tierra) son grandes;
Con todo su esplendor el sol y la luna son eternos.
Yin y Yang cambian incesantemente,
Mientras lo duro y lo suave suben y bajan.
Perfecta en verdad es la redondez,
Porque el círculo libre carece de separación o de fuerza excesiva.
Los pies siguen el avance de las manos,
Mientras la cintura y las piernas juegan el papel principal.
Arriba y abajo en perfecta armonía,
El movimiento se expresa en las dos manos.

El poeta y practicante de Tai Chi venezolano Pablo González, en la tradición del gran poeta venezolano Andrés Eloy Blanco, escribió estas coplas jocosas sobre el Tai Chi Chuan:

COSAS DEL TAI CHI
Yo me puse a hacer taichi,
porque era un arte marcial
me servia pa´ la defensa
también me podía curar
con el taichi descubrí
que también tengo tantien
no se con que se come eso
pero me dice el maestro
que es como una cosquillita
que tengo aquí en el ombligo
que da vueltas para acá
que da vueltas para allá.
Lo que en realidad aprendí
con la cuestión del taichí
es que nunca lo hago bien
aunque yo piense que sí.
Porque por más que me esfuerzo
en hacerlo con un toque de chinura
según me dice el maestro
yo muevo mal la cintura
que relaje bien los hombros
que no mueva las caderas
que esto no es un reguetón
ni es de baile esta escuela
que no voltee para allá
que mire a mi compañera
que ella si lo sabe hacer
que mueve el tantien pa´rriba
y que lo mueve pa´ fuera.
Yo en realidad no veía
como era que lo movía
pero el maestro insistía
mientras yo ya me aburría.
Entonces opte por ir
a practicar en otro lado
y me vine aquí a esta escuela
junto a estos hermanos
en realidad este maestro
de aquel no es muy diferente
aunque habla un poquito más
él parece buena gente,
espero encontrar con él
el tantien que estaba perdido,
la pelotica chiquita
que tengo aquí en el ombligo.
Por: Pablo González


Pablo González

Una de las versiones de los Clásicos del Tai Chi más conocida es La Canción del Círculo Tai Chi (Tai Chi Lun) de Wang Tsung-yueh (Wang Zhongyue):

Wang Tsung-yueh (Wang Zhongyue)

Taiji viene de Wu Chi
y es la madre del yin y el yang.
En movimiento el Taiji se separa;
en la quietud yin y yang se unen y retornan a Wu Chi.

Sin excesos ni deficiencias;
sigue a lo curvado y se adhiere a lo que se prolonga.

El oponente es duro y yo soy suave,
esto se denomina ceder.
Cuando sigo al oponente y se atasca,
esto se denomina adherirse.
Si el oponente se mueve veloz,
velozmente respondo;
si se mueve lento,
lentamente lo sigo.

Aunque hay un sinfín de variaciones,
el principio que prevalece es el mismo.

De la familiaridad con el toque correcto,
gradualmente comprendemos el Jing (energía);
de la comprensión del Jing puede llegar la sabiduría.
Sin una práctica prolongada
no se puede repentinamente comprender el Taijiquan.

Sin esfuerzo el Jing alcanzará lo alto de la cabeza.
Deja que el Qi se asiente en el dantien.

No te inclines en ninguna dirección;
de repente aparece,
de repente desaparece.
Vacía a la izquierda cuando una presión aparezca,
de igual manera a la derecha.

Si el oponente se eleva, parezco más alto;
si se agacha, parezco más bajo;
cuando avanza, encuentra la distancia exasperadamente larga;
cuando retrocede, la distancia parece exasperadamente corta.

Ni una pluma
ni una mosca puede posarse
en una parte del cuerpo (sin ponerlo en movimiento)
El oponente no me conoce;
yo le conozco a él.

Llegar a ser invencible es el resultado de todo ello.
Hay muchas artes de boxeo.
Aunque usan distintos métodos,
la mayoría no van más allá 
del fuerte dominando al débil, 
del lento resignándose al ágil.

El fuerte doblegando al débil 
y las manos lentas cediendo a las ágiles 
son el resultado de habilidades naturales 
y no de técnicas bien entrenadas.
De la frase "desviar mil libras con cuatro onzas" 
sabemos que la técnica no tiene que ver con la fuerza.

El espectáculo de una persona anciana doblegando a un grupo de gente joven, ¿puede ser atribuido a la rapidez?
Mantente como una balanza y gira como una rueda.

Sentarse a un lado permite al movimiento fluir, 
tener doble peso es lento.

Cualquiera que haya empleado años de práctica y aún no pueda neutralizar, 
y siempre es controlado por su oponente, 
no ha corregido el fallo del doble peso. 
Para evitar este error uno debe distinguir yin y yang.

Adherirse significa ceder. 
Ceder significa adherirse.

Dentro del yin hay yang. 
Dentro del yang hay yin.
Yin y yang se ayudan mutuamente y cambian de uno a otro.

Al entender esto puedes decir que comprendes Jing. 
Tras comprender Jing, 
contra más practicas 
más nivel alcanzarás.

Silenciosamente atesora el conocimiento y ponlo en uso en la mente.
Poco a poco podrás hacer a voluntad.

Esencialmente, uno debe olvidarse de sí mismo y seguir a los otros. 
Mucha gente erróneamente abandona lo cercano y busca lo lejano. 
Se ha dicho "Errar de un poco te lleva muchos kilómetros en la lejanía".

El estudiante de Taichi Chuan debe estudiar cuidadosamente.
Este es el Tesoro.

Otro poeta venezolano, Ludovico Sánchez (seudónimo de Luis Corredor), escribió este poema sobre el maestro de Tai Chi:

 Luis Corredor

A: el Maestro Roberto

"El ángel orfebre
enlaza los elementos
de la Cosmogonía,
el sonido y la palabra
Sus movimientos son un hilvanar
de filigranas sensibles
Abre el corazón al Universo
y ofrece la melodía en silencio"
Ludovico Sánchez

Otro poema de Pablo González sobre el Taujiquan, dice así:

El secreto del taichí, está en el punto tan-tien
Que es como el punto G, que tienen las damas finas
Donde se echa gasolina donde todo está muy bien
Para hacer el taichí bien, hay que mover el tam-tien
Hay de aquel arte marchista que no la aprenda a mover,
Yo pienso que hago taichí, porque sé subir la pata
O porque bajo hasta el suelo, como un lagarto me arrastro
Pero que va mi compadre nada de esto es suficiente
Si yo ese tan-tien no muevo, o no siento el movimiento
Aunque de vuelta de canelo, o me concentre un momento
Nunca aré el arte marcial como lo quiere el maestro.

El otro día pensaba, que lo estaba haciendo bien
Porque sentí que movía, ese bendito tan-tien
Era una noche serena, cuando yo estaba acostado
Con una chica a mi lado, que en mis sueños no veía
Y que al final ella sería mi amantísima mujer
Sentí que algo allá abajo, al fin si se me movía
Y yo pensé enseguida es el bendito tan-tien,
Mi mujer entusiasmada, muy contenta se notaba
Cuando al fin ella lo agarraba, y yo grité es el tan-tien
Que tan-tien de mis tormentos, me dijo ella enseguida
Es la parte de la vida que debes ponerme acá,
Yo me moví presuroso a obedecer su propuesta
Entonces me desperté, un poco decepcionado
Al ver que no era el tan-tien lo que yacía a mi lado.
Era mi fiel compañero, que el trabajo había logrado
No era como creía, al fin el tan-tien sagrado.
Pablo González

Y otro poema de Ludovico Sánchez:

¡TAHI SÍ !
(a el maestro con cariño)

Entre bajos, medianos y altos
los movimientos entrelazan
El tan tien, el infinito y el corazón
bailan el mismo ritmo
Siempre en defensa, se neutraliza
Una y otra vez, los desplazamientos
abren el camino del Universo.
Ludovico Sánchez

Anteriormente hemos hablado de Gerda Geddes y su maravilloso libro Buscando la aguja de oro: un viaje alegórico. Para abordar el profundo y bello tema de su obra, Madame Gerda desplegó una exquisita prosa poética, de la que aquí traemos una breve muestra.

Gerda Geddes
“Cuando […] se ha rechazado al mono y nos hemos vaciado de pensamientos intrusos, recibimos la bendición del Fénix que nos capacita para Buscar la Aguja de Oro en el Fondo del Mar. La aguja de oro representa la fuerza creativa. Quizás pueda ser también descrita como la búsqueda de la inspiración en nuestro propio subconsciente. Cuando la encontramos, traemos la Aguja de Oro, y sea lo que sea que podamos ser capaces de crear con ella, entonces lo mostramos al mundo en el movimiento llamado Abrir el Abanico o Abanico hacia la Espalda.

Hay una hermosa historia acerca de un monje taoísta que realizó un bordado maravilloso con formas y colores tan hermosos que la gente venía de lejos a admirar su trabajo. Le preguntaban cómo había sido capaz de crear tal belleza. Él respondía que había usado la Aguja de Oro y que aquellos que quisieran hacer algo semejante, debían buscar ellos mismos la Aguja de Oro.

Luego viene Mover los Brazos como Nubes. Los brazos ejecutan movimientos circulares, como olas. Al mover así los brazos nos hacemos invisibles e invencibles; nos fundimos con el entorno sintiendo que somos parte de todo lo que nos rodea, dándonos cuenta de que aún cuando somos únicos, somos también parte integral del todo. Esta experiencia de ser parte del gran todo es a la vez causa de humildad y de consuelo; no podemos sentirnos aislados o solos nunca más.”

Roberto Chacón
(Continuará…)

Nota:




ARTÍCULOS (ÍNDICE)

DEL DIARIO DE NANI María Margarita López (Magazine No. 607)

PENSANDO EN LA VIOLENCIA



Por: Michael Gilman

Pienso que en el mundo de hoy es importante una reflexión que ya compartí con ustedes hace algún tiempo.

De nuevo: guerra en el Medio oriente; Rusia, Irán y Corea del Norte, todos, advierten sobre la posibilidad de una guerra nuclear con los Estados Unidos. En nuestro gobierno muchos dicen que si no somos los primeros en atacar, nos aniquilarán. ¿Qué hacer?

Luego del bombardeo de las torres gemelas, el 11 de septiembre, yo estaba muy preocupado por lo que eso significaba. Lo que escribí entonces, ahora lo público de nuevo pues es pertinente respecto a lo que ahora sucede. Hablo como un instructor de artes marciales.

Tai Chí Chuan es un arte marcial. Es un hecho. La mente de la mayoría de las personas cuando piensa en artes marciales los relacionan con las películas populares en las que los asesinatos y los actos de violencia son comunes. Sabemos que esta es una visión completamente distorsionada. El objetivo final de cualquier arte marcial es la auto defensa,  alejarnos y alejar a otros de cualquier peligro. El cómo se logra varía entre un arte y otro. Con autoridad puedo hablar solamente del Tai chi Chuan.

Mi objetivo personal. es vivir en paz y armonía, no dañar a nadie, a nada, en este Planeta. Más aún, quiero dejar este planeta como un lugar mejor que en el que yo viví. Es el principio esencial de mi existencia. Comencé a estudiar Tai Chi porque necesitaba ayuda. Mi vida estaba fuera de control.  encontré salud y bienestar aprendiendo y practicando Tai Chi. En ese tiempo no sabía que era un arte marcial, pues a lo mejor no hubiera comenzado. Tenía prejuicios derivados de mi actitud típica de los sesenta y pensaba que un arte marcial comprometería mis deseos de paz y amor. La lucha era lo que menos deseaba y agradecía a mi buena estrella el no estar en la Guerra de Viet Nam.

Avanzaron mis estudios y aprendía la historia y la filosofía de este arte, en aquel tiempo estaba tan involucrado que nada podía apartarme de ese aprendizaje y, lo mejor de todo, los aspectos marciales del Tai Chi  armonizaban perfectamente con mi propia filosofía.


Mi abordaje del Tai Chi como arte marcial es dañar lo menos posible al oponente, manteniendo al mismo tiempo el control de la situación. Impedir que alguien dañe a otro u otros, o a mí, y al mismo tiempo, no dañarlo a él o a ellos. Esto es muy  difícil de hacer por igual en el nivel físico y en el emocional, pero no quiero que eso me impida seguir intentando.

Escribo esto una semana después del bombardeo de las Torres Gemelas. Se habla de guerra y venganza. Por supuesto, es lo esperado Yo estoy tan triste y molesto por la pérdida de tantas personas inocentes y por el hecho de que los sobrevivientes jamás volverán a ser los mismos. Hay odio, desconfianza y gritos que claman por sangre en cada esquina. De todo corazón lo entiendo. Sin embargo sé que eso no ayudará en el largo plazo en la manera en que los Estados unidos tomen todas las medidas necesarias para erradicar el terrorismo, dondequiera que exista. Sé lo que quiere decir. Muchos otros inocentes morirán.

No soy lo suficientemente sabio para saber cómo enfrentar esta situación. Mi corazón siente que el amor y la comprensión serán las herramientas necesarias para superar las fuerzas oscuras. Como sociedad debemos desalentar el mal y los errores, a través del ejemplo. En este país no matamos a los enfermos mentales. Tratamos de ayudarlos. Si nos pensamos como una sociedad sana, debemos hacer todo lo posible para ayudar a los necesitados para que se sientan bien con ellos mismos, ayudar a todos los seres valiosos que pueden contribuir al mejoramiento de la humanidad. Verdaderamente creo que todos nacemos con una naturaleza amorosa y un deseo de amar y ser amado. Los terroristas suicidas son reclutados porque piensan que serán amados por Dios por toda la eternidad si han sido instruidos por personas con autoridad.


El Tai Chi me ha enseñado que el miedo, el odio, la ira, todos generan tensión y la tensión se puede superar con relajación. Una mente clara, libre de esas emociones, puede ver bien la situación y reaccionar adecuadamente. Una persona que supera a su enemigo con su corazón lleno de amor, ganará el respeto de aquellos que ha conquistado. Así que trabajemos para clarificarnos por medio de la meditación, fortaleciendo el cuerpo con ejercicio, estudiando la enseñanza de los filósofos no violentos, y doblando nuestro esfuerzo para traer paz y armonía en nuestras familias, comunidades y el mundo.
Traducción MM



DEL DIARIO DE NANI (ÍNDICE)

LA COLUMNA DE BILL DE DOUGLAS (Magazine No. 607)

QUEMAR CALORÍAS, LIBRARSE DEL ESTRÉS, AUMENTAR LA FUNCIÓN INMUNOLÓGICA, SIN SUDAR


De acuerdo con un estudio realizado durante veinte años por Kaiser Permanente, entre un setenta y un ochenta y cinco por ciento de las enfermedades tiene como causa al estrés, lo cual significa que, sólo en Estados Unidos, el estrés nos está costando inmensas sumas anuales en cuidados de salud, y ya que el ausentismo laboral es debido mayormente al estrés, es indudable que por esta razón los negocios pierden al año una enorme cantidad de dinero.

A nivel personal, perturba constatar que el envejecimiento se acelera por el estrés y que el estrés es asunto que a todos nos toca. Se ha demostrado que el cambio, aún el “bueno” es estresante. Nosotros, jinetes cibernéticos, cabalgando en esta era de la información que cambia velozmente, necesitamos, sin duda, algo que nos ayude a permanecer saludables, equilibrados, “más jóvenes” y más vibrantes, aún si a menudo estamos en el centro del huracán del cambio moderno, tratando de estar al día con las novedades en materia de computadores y programas.

Irónicamente una antigua herramienta mente/cuerpo provee, para los problemas actuales de nuestra generación, un bálsamo perfecto que se llama Tai Chi: serie de movimientos suaves y relajados que limpian los tejidos corporales del estrés acumulado, y al hacerlo, enaltecen todos los aspectos de nuestros sistemas de salud, fortaleciendo dramáticamente al sistema inmunológico, reduciendo la incidencia de depresión y de ansiedad y aliviando el dolor crónico. Y éstos son sólo unos pocos de la miríada de beneficios que el Tai Chi ofrece.

Lo que hace del antiguo Tai Chi el perfecto bálsamo moderno es que no requiere entorno o ropas especiales y no hace sudar en lo más mínimo, por lo cual puede practicarse en traje de oficina, en un cuarto vacío y sólo quitándose los zapatos. Sin embargo, esos movimientos suaves proveen la misma euforia de una carrera larga, el beneficio cardiovascular de un aeróbico de impacto moderado, ayudando a quemar casi tantas calorías como al esquiar.

Nuestro tiempo está lleno de paradojas. En esta era moderna hay un problema que nace de la gran promesa de la era de la información –una enorme ola de datos que crea y se ofrece a sí mismo nuestro “cerebro izquierdo”, esa parte de nuestra mente, analítica, calculadora y categorizadora del mundo, que es, sin duda, una poderosa e importante parte de lo que somos: la que hace las cosas, paga la renta, construye las casas y los automóviles, pero en el rápido y cambiante mundo tecnológico, nuestro “cerebro derecho” está siendo dejado atrás y este desbalance de los procesos cognitivos está en el centro del estrés moderno.

Nuestro cerebro derecho es la parte de la mente sensitiva que goza de la vida, de sus olores, de sus sensaciones. La parte que huele las flores, no para analizar su olor sino para llenarse con su belleza…y ésta es la parte que ha sido dejada atrás por el mundo digital. Cuando vamos al centro cibernético, por ejemplo, nuestro cerebro derecho no cuenta. Los centros cibernéticos son lugares maravillosos que nos ahorran tiempo, dinero y gasolina (salvando así el entorno) pero no hay deliciosos aromas o cálidos rayos de sol en ese espacio.

¿Qué hacemos entonces? Tener lo mejor de ambos mundos. El Tai Chi, ejercicios que balancean la mente, nos enseña a experimentar la vida por puro placer, creando un balance en nuestro ocupado mundo. Si se aprende el Tai Chi y se le practica en la mañana, antes de sentarse ante el computador, el cerebro derecho (el que siente y disfruta) estará más abierto. Se sentirá la textura de las teclas del computador, se recordará que hay tiempo para tomar una taza de té verde o especiado con canela, y ocasionalmente se interrumpirá el staccato del teclado para disfrutar del rico aroma del té, sentir el calor en las manos y respirar el aliento de la vida, profundamente, dentro de los pulmones.

Estamos en el filo de la era de la revolución informática, pero también estamos en el jardín de la vida. Practicar Tai Chi nos dará ventajas importantes y duraderas. ¿Por qué? Porque el estrés crónico disminuye nuestras habilidades cognitivas y, por lo tanto, nuestra creatividad.

Einstein dijo: “La creatividad es más importante que el conocimiento”. Aún teniendo el conocimiento en la punta de nuestros dedos, si estamos demasiado estresados para usarlo creativamente, somos mucho menos efectivos. Además, !no estaremos divirtiéndonos!

El punto es que el Tai Chi es un set de ejercicios para practicar el goce de la vida. No es suficiente decir: “Voy a disfrutar más la vida”. En realidad, tenemos que emplear herramientas mente/cuerpo que puedan afectar positivamente la actividad de nuestras ondas cerebrales en una forma integradora, como el Tai Chi ha probado ser capaz de lograr.

El Tai Chi es un ciencia mente/cuerpo extremadamente sofisticada que ha evolucionado en milenios y que está ahora al alcance de todos, después de haber estado por siglos guardada secretamente en China. Aún cuando las prácticas son antiguas, son de muchas maneras tan modernas como un computador con capacidad de muchos gigabytes.

No nos limitemos a estar “al día” con nuestro cerebro izquierdo; extendámonos hacia el cerebro derecho haciendo del Tai Chi parte del tejido de nuestras vidas.

Nos alegraremos de haberlo hecho a medida que descubramos equilibrio y calma ante el espectáculo de la tormenta de cambios acelerados que en este mundo moderno llegan a nosotros.


El autor: Bill Douglas es un experto en Tai Chi, coautor de varios libros, incluyendo un best seller: Guía de Tai Chi y Qigong para el idiota perfecto. Es autor del libro Cómo ser un exitoso profesor de Tai Chi. Contáctelo en http://www.worldtaichiday.org/ (Traducción: María Margarita López)




LA COLUMNA DE BILL DOUGLAS (ÍNDICE)

ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (Magazine No. 607)

EL ZORRO Y EL CENTAURO (III)
No hay que olvidar, sin embargo, que tanto Rommel como Villa, tuvieron brillantes oficiales bajo su mando, cuya visión estratégico-táctica, un poco más sistemática u ortodoxa, compensaba en buena parte, las virtudes militares heterodoxas de ambos comandantes, que de tan exitosas que resultaban corrían el riesgo de hacerse unilaterales y tendenciosas, y, por tanto, predecibles.

Felipe Ángeles

Villa contó con el general de división Felipe Ángeles (1859-1919), un militar de carrera y hábil estratega, quien fungió como jefe de artillería de la División del Norte. Los análisis de las victorias villistas de 1914, que condujeron a la toma de Ciudad de México, nos hablan de la importante contribución de Ángeles en las mismas. En 1915, Ángeles aconsejó a Villa no atacar a las fuerzas de Álvaro Obregón en Celaya (El Bajío), donde estaban atrincherados las fuerzas federales al estilo del frente occidental europeo (casamatas con ametralladoras, campos de minas, alambradas de púas, etc.). Villa, demasiado confiado de sus dotes tácticas, no le escuchó. El resultado fue la primera de una serie de derrotas que acabaron finalmente con la División del Norte, y más tarde, con el propio Villa y Ángeles.* Demás está decir, que las derrotas y asesinatos de Villa y Zapata truncaron las posibilidades de éxito verdadero de la Gran Revolución Mexicana.

Ludwig Crüwell

El general de panzertruppen Ludwig Crüwell fue personalmente solicitado por Rommel para conducir el Afrikakorps, en 1941, luego de estar bajo las órdenes de Kleist y destacarse en las campañas de Yugoeslavia y Ucrania. Dicen los estudiosos militares, que Crüwell tendió una trampa perfecta para destruir al VIII Ejército británico cuando éste lanzó la Operación Cruzader, una ofensiva aliada destinada a liberar Tobruk a principios de 1942 (por aquel entonces sitiada por Rommel); la misma fracasó cuando impulsivamente Rommel lanzó una temeraria incursión hacia la frontera egipcia, la cual originó una serie de percances que culminaron en la primera derrota del Afrikakorps ante los británicos; y, quizá, en la pérdida de la única oportunidad verdadera de acabar de una vez para siempre con el VIII Ejército, y así poder tomar rápidamente Egipto y el canal de Suez. Tiempo después, conduciendo magistralmente al Afrikakorps en la victoria de Ain El Gazala, fue derribado cuando iba en su avioneta de observación y cayó prisionero de los ingleses. Rommel debe haberlo echado mucho de menos durante los duros encuentros en El Alamein.

Como podemos constatar, una serie de semejanzas y paralelismos unen a los dos legendarios comandantes de los que hablamos, cuyo papel histórico es todavía hoy objeto de fuerte controversia. Pancho Villa: paladín de la revolución o bandido, “Robin Hood” moderno o asesino despiadado, hábil táctico o militar improvisado. Erwin Rommel: general nazi o caballero de la guerra, gran capitán o comandante sobreestimado**, héroe del Tercer Reich y, también, de la resistencia al régimen.***

Además, no hay duda del importante aporte a la leyenda de estos hombres brindado por sus enemigos, en vida y luego de sus decesos. La prensa estadounidense convirtió a Villa de bandido en héroe (y luego del ataque a Columbus, otra vez en villano y asesino), y hasta una película holliwoodense con Villa de protagonista comenzó a ser filmada en plena revolución. En el cenit de su carrera revolucionaria, Villa fue a USA para reunirse con Pershing (quien luego lo perseguiría infructuosamente por el norte de México) y otros altos comandantes de EEUU, debido a que estos estaban entusiasmados con las brillantes tácticas de Villa y querían conocerle personalmente. Luego de su muerte, las fuerzas conservadoras triunfantes de la revolución mexicana, se apoderaron del mito revolucionario, entronizando a Villa en el panteón de los héroes de la Revolución…

Antes de que el mismo Goebbels, Ministro de Propaganda del Reich, lo encumbrara como héroe de guerra, la prensa británica, de la Commonwealth y estadounidense ya había hecho del “Desert Fox” un gran comandante y un caballero cabal en medio de los horrores de la guerra moderna. Como ya señalamos, Churchill le alabó sorpresivamente en la Cámara de los Comunes diciendo que era un “gran general”. Luego, en el 3er Volumen de su obra La segunda guerra mundial, Churchill escribió sobre Rommel:

“También merece nuestro respeto, porque, a pesar de ser un soldado alemán leal, llegó a odiar a Hitler y todas sus obras, tomando parte en la conspiración para rescatar a Alemania, desplazando al maniático tirano. Por ello, pagó el precio más alto con su vida. En las sombrías guerras de la democracia moderna, hay muy poco lugar para la caballerosidad.”

Los generales británicos en Egipto llegaron a sentir una especie de paralizante admiración, que les hacia disculparse de sus derrotas señalando someramente que “bueno, se trataba de Rommel”. Bernard Montgomery, el general británico que finalmente derrotó a Rommel, y quien fuera nombrado en el comando del VIII Ejército justamente porque era “inmune” a la leyenda del “Zorro del Desierto”, lo encumbraría luego como gran estratega por sobre todos los demás grandes generales del conflicto, llegando a colocar en su vehículo de comando un retrato del general germano, para que le sirviese de motivo de emulación y de recordatorio de la envergadura de su rival. Monty quizá siguió el ejemplo de los antiguos griegos, para quien la gloria sólo es alcanzable por la grandeza del contrincante vencido. George Patton llegó a sentir una fijación similar por Rommel, y lo tenía como el vivo ejemplo del ejecutor ideal del tipo de operaciones con blindados, a máxima velocidad, que a él le gustaba comandar.

Bernard Montgomery

A Villa y Rommel, los enlaza, más que nada, el mito trágico que acompaña a los más brillantes comandantes, como Aníbal Barca o Napoleón Bonaparte, que a pesar de la importancia de sus victorias, no lograron cambiar definitivamente una situación estratégica global desfavorable. Villa, junto a Zapata, llegaron a cumplir el sueño de todo revolucionario en armas: la toma del Estado (el poder). Pero, ajenos a ambiciones personales, creyeron que esto bastaba y no aprovecharon sus triunfos para levantar un Estado revolucionario y así sustituir el ejército nacional por uno revolucionario. Cuando quisieron enmendar el error, la situación favorable a la revolución había pasado, y ambos sucumbieron en medio del reflujo revolucionario y el ascenso de las fuerzas conservadoras nacionales e internacionales.

George Patton

En la guerra del desierto nor-africano, Rommel fracasó no sólo porque nunca tuvo los suministros que realmente necesitaba o porque Hitler no concedió importancia al frente libio. Ya en Francia, Rommel había llevado a sus límites la blitzkrieg, y había comprobado que Alemania no estaba preparada plenamente para tal cosa. La motorización parcial de la Wehrmatch, que tantos problemas causaría en la guerra contra Rusia, se debía a insuficiencias estructurales en la industria automotriz del Reich, insuficiencias que ni las industrias automotrices francesa y checa, puestas al servicio de la Alemania nazi, pudieron solventar. Y más problemática aún era la carencia europea de petróleo, materia prima indispensable para llevar a cabo a cabalidad una guerra mecanizada. Estas insuficiencias estructurales industriales y el escaso acceso a materias primas estratégicas, tal como ocurrió en la 1era Guerra Mundial, hacían impracticable una victoria alemana en una guerra mecanizada global. Alemania, la nación del Eje más industrializada, produjo mucho menos aviones y barcos que Gran Bretaña, y mucho menos aviones y tanques que la Rusia soviética. Esto sin nombrar a los EEUU, el “arsenal de las democracias”, país que para entonces producía el 65% de las mercaderías industriales del orbe.

Pero otra cosa también los hermana: ambos estuvieron muy cerca de darse cuenta de un hecho que ahora salta a la vista: que toda guerra es, en esencia, asimétrica; que toda guerra presupone no sólo diferenciales de potencial bélico entre los rivales, sino también, ambigüedades y vacíos interpretativos –llenos de posibilidades de innovación- en las llamadas convenciones de la guerra, que pueden ser ampliamente explotados por un contendor en detrimento del otro. Y debía ser así en estos dos hombres de recorridos singulares. Uno, “prestado” a la guerra convencional desde el bandidaje y la guerrilla; el otro, que desde la profesión militar se fue acercando cada vez más a la tenue y borrosa línea que separa la guerra convencional de los recursos bélicos no convencionales y la creatividad heterodoxa.

Pero justamente las mismas dotes del genio militar le enceguecen a la hora de darse plenamente cuenta de ese descubrimiento crucial. Siente que cada batalla le abre nuevas posibilidades que debe aprovechar en su totalidad. Día a día asume que sólo en la batalla puede cambiarse la situación global desfavorable; que si se aprovechan a plenitud las oportunidades que brinda cada victoria, finalmente la situación estratégica total se tornará a su favor. Un genio militar puede constatar, en una determinada oportunidad, que carece de suficientes pertrechos, pero vence al enemigo y se apodera de los suyos…; de modo que se va convenciendo así mismo de que la respuesta para cambiar el curso desfavorable de la guerra también tiene que estar en una batalla, una batalla decisiva… Esta es la tentación mayúscula que va cegando al genio militar y no le permite descubrir las implicaciones de la guerra y sus asimetrías constitutivas. Así, Villa se apresura a entablar combate con Obregón, debido a que sabe que sus suministros de armas están bloqueados por los estadounidenses. Rommel anticipa que pronto van a llegar los estadounidenses a África, así que no puede perder tiempo y marcha hacia Alejandría, haciendo colapsar así a su endeble red logística. Ambos brillantes comandantes son forzados así a dar batallas “cruciales” y son derrotados decisivamente en las mismas.

Una batalla “crucial” es una convención –principalmente una apuesta psicológica- entre los contendientes sobre la importancia decisiva de un encuentro. ¿Por qué la batalla de Kiev de 1941, no fue una “batalla decisiva”, tratándose de la capital económica de la URSS, defendida por un héroe de la revolución de 1918, el Mariscal Simeón Budionni, y siendo capturados más de 600 mil soldados del Ejército Rojo (para muchos, el peor desastre militar de la historia), y si lo fue la batalla de Stalingrado, una ciudad de menor importancia a orillas del lejano Volga, que acabó con la destrucción del VI Ejército alemán, pero al costo de un millón de bajas por parte soviética? Parte de la respuesta proviene que a los rusos el desastre de Kiev les proporcionó el tiempo que necesitaban para defender Moscú, su capital política y centro de su red de comunicaciones. En cuanto a Stalingrado, la respuesta estriba en la importancia simbólica de la ciudad, dado su nombre (la ciudad de Stalin), del encono puesto durante largos meses no sólo por las tropas combatientes, sino también por las maquinarias de propaganda rivales, y, por supuesto, por el calificativo de desastre que le confirió Goebbels (declarando hasta un duelo nacional), en su intento maquiavélico de usar la derrota para lanzar un equivalente nazi del “sangre, sudor y lágrimas” de Churchill, y empujar así a una Alemania “resteada” en la vorágine de la “guerra total”.

Nguyen Giap

El comandante vietnamita Nguyen Giap, un gran estratega y logístico, pero pésimo táctico, venció a los franceses en una “batalla decisiva”: Dien Bien Phu. Pero años después, contra los estadounidenses, primera potencia del orbe, desarrolló todos los recursos de las “tácticas fabianas”**** y otras posibilidades de la guerra asimétrica, y se dio el lujo de ganar una guerra perdiendo todas las batallas importantes, y es más, transformó en “decisiva” a su favor, una derrota mayúscula, como lo fue la de la Ofensiva del Tet.

“Guerra asimétrica” pudiera entenderse, entonces, como aquella en la cual uno de los contendores, el que es tomado como más débil, desde el punto de vista convencional (inferioridad numérica, escasa preparación militar, menor poder de fuego, inferior tecnología bélica, menores recursos industriales, etc.), tiene la primera opción de ganar la guerra, aún perdiendo todas las batallas, las cuales fungen de escenario ideal para dirimir los encuentros en los términos militares convencionales, pero que no constituyen ni de cerca la totalidad de las posibilidades del acontecer bélico, ni tienen de suyo un carácter “decisivo” en cuanto a determinar al ganador y al perdedor dentro de un conflicto determinado.

El arte marcial del Tai Chi Chuan, pudiera ser entendido así, como una figura arquetípica de toda “guerra asimétrica”. Dichos del arte como “lo débil vence a lo fuerte” o “se empieza después pero se llega antes”, pudieran servir igualmente como lemas instructivos en cualquier curso sobre tácticas guerrilleras. En el Tai Chi, la esencia del combate es una alquimia en la cual el agredido convierte sus supuestas desventajas en puntos fuertes, y el agresor cae derrotado por su misma fuerza, tamaño y rapidez. Entonces, la “asimetría” es esencial para este tipo de combate, pues sin ella sería imposible la alquimia antes descrita.

Esto confiere al Tai Chi, y la cultura que le es concomitante, una cierta importancia desde el punto de vista de la encrucijada civilizatoria en la cual nos encontramos actualmente. Llamamos a nuestra civilización “moderna” y al “sistema” imperante “capitalismo”, como si estas palabras encerraran la verdad simple e inteligible de lo que somos; como si nosotros pudiéramos ver a la sociedad y el tiempo en que estamos inmersos con la misma objetividad y certeza con que estudiamos otras culturas o períodos históricos (si es que esto es igualmente posible). Usando una metáfora cara a las medicinas tradicionales, la “locura económica” que llamamos “capitalismo”, tal como Carl Marx la estudió, tal vez sea el nombre de un síntoma importante, más no la descripción absoluta del síndrome -el mal civilizatorio- que padecemos colectivamente.

Desde que Louis Althusser no pudo demostrar convincentemente en qué consistía la determinación en nuestra sociedad de la infraestructura económica “en última instancia”, que el marxismo, como “ciencia” se adjudica conocer, han surgido diversos y divergentes estudios para tratar de descifrar las compulsiones secretas que motorizan los procesos “civilizatorios” que nos constituyen. Uno de esos estudiosos heterodoxos de nuestro tiempo es el francés Paul Virilio (1932-).

Paul Virilio

En su niñez (1940), Virilio, quien residía en Nantes (puerto sobre el Canal de la Mancha, en Bretaña), fue sorprendido y marcado profundamente por la bliztkrieg del panzergruppe de Hermann Hoth, justamente donde estaba encuadrada la VII panzerdivision de Rommel. De sus reflexiones sobre la velocidad y la guerra, la política y la tecnología, surgiría uno de sus libros más conocidos: Velocidad y política (1977). En el mismo, establece la preeminencia del modelo militar, en la organización de masas y las políticas demográficas civilizatorias (especialmente las modernas), así como la lógica industrial capitalista que es necesaria para alimentar tal modelo en nuestro tiempo. Para Virilio, la busca tecnológica-militar de velocidad y aceleración, es la condición de posibilidad de la acumulación de riquezas y la circulación de mercancías, más que derivar de éstas, de manera que la economía capitalista es una suerte de “economía de guerra”, una economía total, de exterminio. Lo más inquietante de las reflexiones críticas de Virilio, es que la fascinación tecnológica-militar por la velocidad y la aceleración, es solidaria con las tendencias civilizatorias modernas de carácter despótico (totalitarismos). Como han señalado otros importantes pensadores desde otras perspectivas de estudio, ***** la Alemania nazi (como modelo de estado despótico), no es una anormalidad en la historia contemporánea, es un probable destino civilizatorio, a menos que los ciudadanos tomen consciencia de las lógicas mecánicas que preparan, justifican y conducen al arribo de tal posibilidad funesta, y sean así desarmadas por el colectivo.

En su cuento “Deutches Requiem”, J. L. Borges, a través del relato de su personaje, el nazi Otto Dietrich zur Linde, afirma que el Tercer Reich triunfó finalmente, a pesar de su aniquilamiento por los aliados, porque logró imponer su propia lógica constitutiva –la guerra total; la guerra de exterminio- a sus rivales. Estos no convencieron a los nazis de las bondades y conveniencias del cristianismo o de las ideas modernas de “libertad, igualdad y fraternidad”, de los “derechos del hombre y el ciudadano”; no, los sometieron a fuerza de bombardeos indiscriminados, de bloqueo económico contra toda la población enemiga, de velocidad y aceleración máximas de sus ejércitos mecanizados, de propaganda incesante y manipuladora, y finalmente –para sus aliados nipones- terror nuclear. Al respecto Otto zur Linde declara:

“El mundo se moría de judaísmo y de esa enfermedad del judaísmo, que es la fe de Jesús; nosotros le enseñamos la violencia y la fe de la espada. […]. Se cierne ahora sobre el mundo una época implacable. Nosotros la forjamos, nosotros que ya somos sus víctimas. […].”

Esto, sumado a la “bomba de tiempo” de Goebbels (los filmes y fotografías nazis de propaganda que todavía causan fascinación y crean una seductora imagen de “Estado perfecto” sobre el Tercer Reich), y a las aseveraciones del sub-comandante Marcos, sobre la “Guerra Fría” como “tercera guerra mundial” (con su amenaza global de exterminio) y la globalización como “cuarta guerra mundial” (con su amenaza global de exterminio de la humanidad en cuanto a su acervo cultural ancestral, a su diversidad cultural y a su sustentabilidad ecológica, a través de una guerra total económica), nos hacen ver que las teorías de Virilio revelan rasgos de nuestra civilización a los que estamos inconscientes, “dormidos”. Aspectos de nuestra vida cotidiana, como la ropa (que desde los trajes de vestir hasta las vestimentas informales derivan de trajes militares), la mayor parte de la tecnología doméstica, el urbanismo, la sistematización de las comunicaciones y la producción, y mucho más, están originados y pertenecen en gran medida a esa maximización de la velocidad y la aceleración que el modelo militar determina y busca obsesivamente. Por eso no nos debería extrañar que mientras otras civilizaciones tuvieron al ágora, o al templo, como centro y corazón de su cultura, la nuestra tenga como núcleo, el complejo militar-tecnológico-industrial-mediático.

(Continuará…)

Notas:
*A raíz de esa derrota, Ángeles se separo de Villa.
**Mientras Montgomery, en sus escritos, declaró que Rommel no había cometido ningún error estratégico de importancia, otros militares británicos han aseverado, que Rommel no estaba apto para conducir una gran unidad militar, como un cuerpo de ejército, y que a lo sumo, sus mejores dotes de comandante táctico hubieran podido destacar si se le hubiese dado el mando de un regimiento, o, como mucho, una división.
***Todavía es objeto de polémica si Rommel fue un nazi o no, y si participó o no en el complot contra Hitler de 1944.
****Quinto Fabio Máximo (280-203 a.C.) fue un político y militar romano que se enfrentó a Aníbal durante la II Guerra Púnica. Dado que cada vez que los romanos daban batalla a Aníbal, éste los derrotaba completamente, Fabio decidió no enfrentarlo en batalla, sino hacerle la guerra por medios indirectos, hostigándolo con tácticas de guerrilla y atacando sus líneas de abastecimiento, campamentos de rezagados y bases de retaguardia.
*****Michael Foucault, por ejemplo, desde la perspectiva de sus estudios sobre el bio-poder, ha aseverado la tendencia moderna a la excesiva identificación político-social a través de la sangre (“raza”) y la discriminación, segregación y exterminio étnico que esto posibilita. Basta contemplar la historia reciente (Bosnia, Ruanda), para ver la concreción de sus vaticinios.

Roberto Chacón
Nei Dan Magazine No. 359 (17-04-12)
Sección "Artículos"



ARTÍCULOS DEL ARCHIVO NEI DAN (ÍNDICE)

SECCIONES MENSUALES Videos de Tai Chi y Reseña de Película (Magazine No. 607)

TAI CHI:

COREOGRAFÍAS

Double Taichi Performance - Lu Xiangcheng & Liang Biying




COLABORACIONES:

Los trece ejercicios del Tai Chi Yang (Colaboración de Sauchin Chang)




Reseña de películas:


Bãhubalí: el inicio (India, 2015). Duración: 158 minutos
Bãhubalí 2: la conclusión (India, 2017) Duración: 167 min.
Enlaces:
Bãhubalí 2: la conclusión https://www.youtube.com/watch?v=dCuyygWKHlU

En una entrevista realizada por la revista Forbes (2015) a su director Rajamouli, este expresó en relación a la inspiración para hacer Bãhubalí, lo siguiente:

“Tenía unos 7 años cuando comencé a leer cómics llamados 'Amar Chitra Katha' que se publican en la India. No se trata de un superhéroe, pero abarcan todas las historias de la India, el folklore, la mitología, todo. Pero la mayoría de estas historias son sobre personajes históricos indios. Estaba fascinado por los fuertes, las batallas, los reyes, no solo solía leer esas historias, sino que seguía contándolas a mis amigos a mi manera”.

Cuando uno ve ambas películas se da cuenta de la fascinación que el director sentía por tales historias, la cual logró plasmar en ambas realizaciones. Son películas ricas en detalles, además del colorido, bailes, vestuario y música a que nos tiene acostumbrados Bollywood, se suman la trama, los escenarios, los efectos especiales y la belleza de sus personajes.

Bãhubalí: el inicio, trata de la historia de dos jóvenes, Amarendra Bãhubalí y Bhallaladeva, quienes fueron criados como hermanos y entrenados bajo la tutela de la Reina Devasena, en artes, ciencias, política y guerra, con el objeto de que uno de ellos se convirtiera en el nuevo Emperador. Cada uno de los jóvenes tenían diferentes posturas ante la vida,  Amarendra era amable y amaba a su pueblo mientras que Bhallaladeva era violento y desmedido, pensaba solo en su gloria. Durante esta película se observa la lucha de poder entre estos hermanos de crianza, bajo la influencia de la Reina Devasena y de un leal soldado, Kattappa, quienes por momentos asumen posturas contradictorias.

Uno de ellos triunfa y da un fin inesperado a esta primera parte, fin que se convierte en la excusa perfecta para crear Bãhubalí 2: la conclusión.


Ambas son películas por demás interesantes. Pese a la duración de cada una, la trama no permite que uno se levante de su asiento. Arriba tienen los enlaces, así que no hay razón para dejar de disfrutar de estas creaciones.

Josnil Rojas



ÍNDICE SECCIONES MENSUALES

SECCIONES QUINCENALES (Magazine No. 607)

CONTENIDO:
  • Recomendaciones del Magazine (Cine y TV)
  • Blog de la Quincena (Katherine Chacón)
  • 365 Meditaciones Tao (Ming Dao Deng)
  • Meditación: El arte de recordar quién eres (Osho)
  • Pensamiento

RECOMENDACIONES DEL MAGAZINE:

CINE Y TV:
  • En un lugar sin ley (Rooney Mara, Casey Affleck y Ben Foster / Dir. Davis Lowery / TV Filme / Cinecanal)
  • El buen pastor (Matt Damon, Angelina Jolie y William Hurt / Dir.: Robert de Niro / TV Filme / Space)
  • Las dos caras de enero (Las dos caras de Jano) (Vigo Mortensen, Kirsten Dunst y Oscar Isaac / Dir.: Hossein Amini / TV Filme / Cinecanal)



BLOG DE LA QUINCENA (Por Katherine Chacón): Un buen Blog en castellano para los amantes de la escultura es “El Blog de Mer”: https://aldiapormer.wordpress.com/tag/escultura/


Zao Wou-Ki (China. 01-02-1921/09-04-2013): 03-12-67


365 MEDITACIONES TAO (Ming Dao Deng)

L
Interacción
Hacemos real la vida
Por los pensamientos que proyectamos.

El panorama del mundo objetivo no tiene significado hasta que interactuamos con él. Por ejemplo, si hay una roca ante la que pasamos día tras día pero que no notamos, entonces esa roca no tiene significado para nosotros. Si decidimos hacer de esa roca un objeto votivo y le rezamos por décadas, entonces esa roca se vuelve bastante importante. Para un forastero que no suscribe al significado asignado a la roca, continuará siendo sólo una roca. En todos los casos, la roca era sólo una roca. Fue sólo la interacción humana la que creó su significado.

Es un error asumir que el significado que le damos a algo es tan concreto y tangible como el objeto mismo. No deberíamos confundir los dos. Por ejemplo, nuestra casa puede ser preciosa para nosotros, pero nuestro sentido de preciosidad no tiene nada que ver con la construcción -viene de los valores y recuerdos que asociamos con ella. Si perdemos nuestra casa, debemos recordar que es lo que sentimos por ella, no sólo la construcción misma, la que determina nuestra pérdida.


Como toda percepción de la realidad es subjetiva, algunas escuelas de pensamiento sugieren que por lo tanto deberíamos ver todo como irreal. Por contraste, los seguidores del Tao mantienen que aún así debemos interactuar con el mundo. Si no tomamos la iniciativa y trabajamos con este fenómeno de proyectar significado y recibir sus ecos, caemos en un estado de letargo, y el mundo no existirá para nosotros en absoluto. Mientras recordemos que el significado que le atribuimos a los objetos es subjetivo, evitaremos las equivocaciones.

MEDITACIÓN: EL ARTE DE RECORDAR QUIÉN ERES (Osho)


“La risa es la única experiencia ordinaria que queda cuando ya no eres una mente. Yo suelo daros atisbos de no-mente, de meditación, de trascendencia de la mente.

Tal vez yo sea el primer hombre en toda la historia de la humanidad que ha estado utilizando chistes como preparación a la meditación.”

P E N S A M I E N T O


«ANTES DE JUZGAR A NADIE, CAMINAS TRES LUNAS CON SUS MOCASINES»

Proverbio Sioux



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